Diario de León

Uno de los maquinistas no paró en la señal en la estación

Hace 15 años en Ponferrada: un choque de trenes que no fue por 141 metros

El incidente entre dos mercancías dio pie a reforzar los controles del fallo humano a nivel nacional

Estación de tren de Ponferrada, en cuyas inmediaciones se produjo el incidente, en una imagen de archivo.

Estación de tren de Ponferrada, en cuyas inmediaciones se produjo el incidente, en una imagen de archivo.DE LA MATA

Manuel C. Cachafeiro
Ponferrada

Creado:

Actualizado:

Muy poco, o nada, al menos a la vista de los periódicos de la época, transcendió de un incidente ferroviario que tuvo por escenario Ponferrada hace ahora 15 años, y que pudo tener graves consecuencias. Un tren de mercancías se saltó un semáforo en la estación de Renfe y pudo chocar contra otro. Fue el 17 de agosto de 2010, a las 20:04 horas, en el punto kilométrico 250 de la línea A Coruña–León, en la estación de Ponferrada, cuando se produjo ese «conato de colisión», en palabras de la propia investigación del caso, entre los trenes de mercancías 82214 y LK289, ambos de la empresa ferroviaria Renfe Operadora, cuando el primero rebasó indebidamente la señal de salida S2/4, situada en el PK 250+553, que se encontraba en indicación de parada.

Según las conclusiones de la investigación del entonces Ministerio de Fomento, a través de la Secretaría de Estado de Infraestructuras, hechas públicas casi un año después, el 27 de abril de 2011, el incidente tuvo su origen en el rebase indebido por el tren de mercancías 82214 de la señal de salida S2/4, en indicación de parada, «por incumplimiento de las órdenes dadas por las señales al personal de conducción». La investigación, recogida en un informe de 12 folios al que ha tenido acceso Diario de León, dio pie a la creación de una oficina específica dentro de la estructura de Renfe, «que tiene por misión la identificación de las causas del fallo humano en la conducción y la aplicación de medidas preventivas adecuadas», explica la resolución, a petición de la propia Renfe Operadora, mediante escrito fechado el 23 de septiembre de 2010. El maquinista fue relevado de sus funciones como consecuencia del incidente.

En el momento de producirse el rebase de la señal, la estación de Ponferrada se encontraba en situación de mando centralizado, dependiente del puesto de León. A tenor de la investigación y de la revisión de cámaras, todo funcionó correctamente, pero el maquinista no frenó.

¿Cómo sucedió todo? Los hechos, según narra el escrito de conclusiones de la investigación fueron así: El tren de mercancías 82214, procedente de O Irixo (Orense), circulaba a 35 km/h y tenía que entrar en la vía 4, mientras el otro mercancías, LK289, procedente de Sagunto (Valencia), lo debía que hacer en dirección a Galicia por la vía 3. A las 20:03:39 horas, el tren 82214 ocupó el circuito de estacionamiento de vía 4, con la señal S2/4 en indicación de parada mientras que, a la misma hora, las 20:03:53 horas, el tren LK289 pasó por la baliza previa de la señal de entrada en anuncio de parada, a la velocidad de 24 km/h.

Fue entonces cuando el mercancías procedente de Orense rebasó indebidamente la señal de salida S2/4 a la velocidad de 56 km/h —todavía iba a más velocidad-, lo que activó el sistema ASFA (Anuncio de Señales y Frenado Automático), que consiste en un mecanismo que avisa al maquinista del estado de la próxima señal y detiene al tren en caso de que rebase una señal con la luz roja. El tren 82214 quedó detenido a las 20:04:20 horas, un minuto despues de sobrepasar la señal, tras recorrer 155 metros desde el paso del semáforo en rojo. El otro mercancías se detuvo también a esa hora a 196 metros de la señal de entrada a la estación ponferradina. Ambos trenes quedaron enfrentados a 141 metros de distancia, según la investigación. No quedó ahí. El maquinista infractor volvió sin autorización hasta la señal, 171 metros marcha atrás.

El maquinista del tren que rebasó la señal fue interrogado en el proceso, según se recoge en el informe final. Según dijo, circulaba a 15 km/h. —20 menos de lo que dicen las conclusiones— y frenó con el sistema ASFA, aunque en su versión alegó que, poco antes, vio como «una señora con un menor de la mano cruzaron la vía de izquierda a derecha sentido de la marcha, con lo cual me vi obligado a hacer uso del freno de emergencia, situación que me elevó el grado de tensión». A continuación, según su versión, reanudó la marcha con la intención de parar en la señal de salida S2/4. «A la altura del gabinete de circulación, observo que sale corriendo el guardia jurado de la estación, por lo que me quedo mirándole por el espejo retrovisor de la locomotora esperando alguna indicación de anormalidad por su parte, situación que me despistó y provocó el rebase de la señal S2/4», afirmó.

En la declaración dijo también que si dio marcha atrás tras pasarse el semáforo fue porque comprobó el «estado de los cambios», y al observar que se encontraban en posición correcta, intentó evitar males mayores. «A continuación, me puse en contacto con el puesto de mando para solicitar la presencia del jefe de circulación, con el objeto de que éste se pusiera a cargo de la situación». En su opinión, «el cruce de vía de la señora con el menor, la actuación del guarda jurado saliendo al andén, el sol que daba de cara a la señal y una primera apreciación de la orden de la señal S2/4 en vía libre pudieron influir en el rebase. El motivo del rebase fue un despiste», concluyó el maquinista en su declaración. El informe da cuenta de otras preguntas que se le hicieron como si se encontraba en condiciones psicofísicas adecuadas, a lo que contestó que sí, aunque a partir de ahí entró en nuevas contradicciones al asegurar que la señal de salida S2/4? estaba en vía libre. «No me fijé», admitió. En cuanto al retroceso del mercancías, aseguró que nadie le autorizó: «Fue por iniciativa propia una vez comprobados los cambios».

El otro maquinista, del tren LK289, declaró también. Dijo que cuando se acercaba a Ponferrada, vio el otro convoy «sin poder determinar su posición». «Me acerqué a la señal de entrada viendo que venía el factor y el guarda jurado a comprobar la aguja y sospechando que había ocurrido alguna incidencia es cuando me bajé», explicó. Su destreza también evitó el choque.

tracking