Los investigadores han analizado 60 árboles singulares en las principales regiones productoras del país
Detectan genes únicos más resistentes a la sequía en castaños ancestrales del Bierzo
El siguiente paso será clonar y propagar en vivero para preservar las variedades tradicionales ante los retos del cambio climático

Uno de los muchos castaños longevos que se conservan en el Bierzo.
El grupo de I+D+i en castañicultura de Cesefor-Inbiotec inició, el pasado mes de septiembre, un trabajo de prospección y toma de muestras en castaños centenarios de la comarca que han demostrado sobradamente vigor y resistencia ante enfermedades que los hacen interesantes como reservorio biológico autóctono para tratar de propagar la especie en un contexto de cambio climático que impone nuevas exigencias. Ese trabajo, enmarcado en el proyecto nacional YesWeCast, que cuenta con financiación europea, ya ha dado los primeros resultados y han sorprendido a los técnicos. En el Bierzo, se han localizado varios ejemplares singulares con marcadores genéticos únicos asociados a una mayor tolerancia a la sequía y no encontrados en ninguno de los 200 árboles analizados también en otros puntos del país.
«Hemos encontrado un patrón que no se repite en ninguna de las muestras tomadas en toda España, incluidos lugares en situaciones extremas. Esto demuestra una resistencia especial a la sequía», destaca el secretario de la Mesa del Castaño del Bierzo, Roberto Rubio. En el marco de este proyecto, se han genotipado sesenta castaños singulares y sus periféricos distribuidos en las principales regiones productoras (Galicia, Extremadura, Andalucía, Asturias y Cataluña, además del Bierzo). En el caso de la comarca berciana, se han muestreado cuarenta árboles, una decena de los cuales son singulares.
Identificado ese valor, el siguiente paso será la clonación para su propagación futura. En eso empezarán a trabajar los técnicos ya la próxima semana. Y es que la base de este proyecto es el aprovechamiento de ese material genético que hace resistentes a los castaños del país (plantados antes de los híbridos logrados con especies asiáticas) para reproducirlos y replantar sotos sin tener que traer los plantones de fuera y evitando los injertos híbridos.
8 hectáreas experimentales y una ubicación por elegir
La segunda fase se iniciará el jueves con la recogida de rebrotes de castaño (para la primera fase de genotipado se emplearon fragmentos de hojas) que serán cortados en pequeños trozos y se enraizarán en situaciones controladas para poder sacar adelante la planta de la que saldrá un nuevo castaño con los mismos genes. Más allá, ya en en el invierno de 2027, los ejemplares logrados se plantarán en una de las parcelas experimentales de la Mesa de Castaño, bien en Carracedelo o bien en Orellán, para ver su evolución y adaptación. Lo mismo se hará en el resto de regiones productoras incluidas en este estudio. Cada una tendrá ejemplares de todo el país.
«Lo que vamos a hacer ahora es tomar muestras que se clonarán en vivero y se plantarán en una parcela de investigación. Con ello, podremos ver cómo se adaptan las réplicas de todos los castaños seleccionados y podremos testar esos fragmentos de ADN. En nuestra parcela del Bierzo, también tendremos árboles a Galicia, Asturias, Extremadura, Andalucía y Cataluña», explicó Roberto Rubio.
El desafío del cambio climático
El YesWeCast «representa un paso importante hacia la adaptación del sector del castaño a los desafíos del cambio climático, asegurando la sostenibilidad y el futuro de una tradición centenaria en regiones como el Bierzo», subrayan los promotores de una investigación con epicentro en las instalaciones de Cesefor-Inbiotec en León. Aquí han sido analizadas todas las muestras recogidas e las seis comunidades autónomas que participan en el proyecto, empleando técnicas de genotipado avanzadas y «utilizando marcadores genéticos tradicionales y otros más relacionados con la tolerancia al calor, la sequía y las plagas causadas por hongos fitopatógenos».
Actualmente, hay una carencia significativa de patrones de Castanea sativa con cualidades de vigor y resistencia a algunas amenazas de carácter biótico. Están siendo sustituidos por clones híbridos que se han demostrado resistentes a riesgos como la tinta, pero no tanto en condiciones de altura y frío. Por ello, la clonación de los castaños originales es fundamental para propagar el acervo genético de individuos que presentan una resiliencia mayor.
El secretario de la Mesa del Castaño del Bierzo señala «dos hechos sustanciales» ligados a este proyecto. Por un lado, la necesidad de material que se pueda adaptar a las nuevas condiciones climáticas. Por otro, «se está imponiendo el uso de patrones híbridos sobre los que se injerta porque tienen un vigor reconocido, pero no son castaños del país». Por lo tanto, seleccionando ejemplares autóctonos que han sobrevivido varios siglos y extrayendo su material genético, se puede conseguir algo que hasta ahora nunca se había hecho: reproducirlos para tener castaños autóctonos con vigor suficiente.
En otras palabras, los resultados obtenidos a partir de este proyecto de investigación «permitirán seleccionar los mejores candidatos para su clonación y propagación en laboratorio, con el fin de conservar los recursos genéticos autóctonos y suministrar material de calidad a los castañicultores. Esto no solo contribuirá a la preservación de variedades tradicionales de castaña europea, sino que también fortalecerá la competitividad del sector en términos de producción y calidad», resumen fuentes de la Mesa del Castaño del Bierzo.

Detalle de ramas de castaños con erizos en un soto del Bierzo.
«La idea es seguir avanzando con el análisis de más castaños para recoger más material y conseguir mayor diversidad biológica», apuntó también el director de la Mesa del Castaño. Es decir, que los primeros pasos datos en el marco de este proyecto comunitario dirigido a preservar el acervo del castaño europeo frente a las amenazas actuales y futuras no será aislado, sino que la investigación continuará en la comarca para «alcanzar el mayor número de castaños con carácter ancestral posibles».
Objetivo común: conservar el castaño europeo
El objetivo del proyecto YesWeCast es «mejorar la resiliencia y conservación del castaño europeo frente al cambio climático y su incidencia en el desarrollo de plagas y enfermedades. «Esta meta será posible desde la innovación aplicada a la gestión sostenible de los sotos de castaño», defiende la Mesa del Castaño del Bierzo.
Para la consecución de este reto también es fundamental la colaboración de administraciones, organizaciones y agentes ambientales implicados en la gestión y conservación de los sotos. Una necesidad ya cubierta, según ha explicado el secretario de la Mesa, Roberto Rubio, que ha querido poner en valor la implicación directa y decidida de los municipios, las entidades adscritas a la Mesa del Castaño y el personal de medio ambiente en este proyecto. «Se han volcado mucho, proporcionando información», asegura.
Financiación europea
Las entidades de Galicia, Castilla y León, Andalucía, Extremadura, Asturias y Cataluña reunidas para el desarrollo de este estudio son Tragsa, la Agrupación de Cooperativas del Valle del Jerte, la Asociación de Productores de Castaña de Villuercas, Alibós Galicia SL y Castañas Valle del Genal. Todas ellas, bajo la coordinación de Cesefor y acompañadas de otras entidades subcontratadas. En este grupo están la Asociación Berciana de Agricultores, el Centro de Ciencia y Tecnología Forestal de Cataluña (CTFC) y el Servicio Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario (Serida) del Principado de Asturias.
Una subvención de cerca de 600.000 euros del Área de Agricultura y Desarrollo Rural de la Comisión Europea permite la ejecución del proyecto del grupo YesWeCast. «El importe del proyecto es financiado en un 20% por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y en un 80% del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (Feader)», detallan fuentes de la Mesa del Castaño.