Cae otro parque eólico en el Bierzo por el grave daño a la flora, a la fauna y al paisaje
El Miteco desestima la 'Planta Eólica Oencia' que afectada a varios municipios del oeste de la comarca y coincidía sobre el terreno con otros tres parques que ya habían sido rechazados

Panorámica de la zona montañosa de Barjas para la que se ha proyectado algún parque eólico.
La Dirección General de Calidad y Evaluación Ambiental del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) acaba de 'tumbar' otro parque eólico en el Bierzo tan solo unas semanas después de frenar las aspiraciones de Repsol en la Sierra de Gistredo y el Alto Sil. Se trata de la 'Planta eólica Oencia', de 217 megavatios de potencia instalada y sus infraestructuras de evacuación, en los términos municipales de Barjas, Oencia, Sobrado y Carucedo, así como en Pedrafita do Cebreiro, Folgoso do Courel y Rubiá, ya en las provincias de Lugo y Orense.
Se da la circunstancia de que este parque eólico coincide, sobre el terreno, con tres proyectos análogos anteriores que ya obtuvieron declaración de impacto ambiental desfavorable: los parques eólicos 'Busmayor' (Trabadelo, Barjas, Ponferrada, Corullón, Toral de los Vados, Cacabelos, Villafranca, Arganza, Sancedo, Camponaraya, Cabañas Raras, y Oencia), 'Ralea' y 'Umbrío' (Lugo y Bierzo) y 'Barjas' (Bierzo, Orense y Lugo). El rechazo al proyecto industrial que lleva el nombre de Oencia se basa en los mismo, en "la posibilidad de que genere impactos negativos significativos sobre el medio ambiente para los que las medidas propuestas no presentan garantía suficiente de su adecuada prevención, corrección o compensación", recoge la resolución ministerial publicada este jueves en el Boletín Oficial del Estado (BOE).
La 'Planta eólica Oencia' constaba originalmente de 35 aerogeneradores de 6,2 megavatios de potencia unitaria, 170 metros de diámetro de rotor y 115 metros de altura de buje; además de una red subterránea de media tensión de casi 36 kilómetros y una línea de alta tensión, eminentemente aérea, de 23 kilómetros con más de 50 apoyos. Como consecuencia del proceso de información pública, el promotor modificó el proyecto, reduciéndolo a 14 molinos de 7,2 megavatios, 172 metros de diámetro de rotor y 114 metros de altura de buje. También se redujo la longitud de la línea de evacuación (soterrada y aérea) hasta los 39 kilómetros. No obstante, ninguno de los cambios ha servido para que el proyecto sea ambientalmente viable, porque afecta a especies animales protegidas y está próximo a la Red Natural 2000. De nuevo, se repiten los criterios de todos los parques anteriores que ya han sido rechazados en la comarca.
"El proyecto produciría impactos ambientales negativos y significativos sobre las poblaciones de fauna, la vegetación, los hábitats de interés comunitario, los montes de utilidad pública y montes vecinales en mano común, los espacios protegidos de la Red Natura 2000 y el paisaje. Estas afecciones se verían magnificadas por los efectos sinérgicos y/o acumulativos del conjunto de proyectos en la zona", recoge la resolución del Miteco, que considera "particularmente relevantes" las afecciones a las poblaciones de fauna son particularmente relevantes, "sobre todo en el caso de las aves rapaces y los quirópteros".
"Estos impactos cobran especial importancia al considerar que se han detectado en el entorno del proyecto especies consideradas vulnerables o en peligro de extinción en los catálogos estatal o autonómico de especies amenazadas. Algunas forman parte de los valores por los que se declararon los espacios de la Red Natura 2000 próximos al proyecto. Además, la práctica totalidad de estructuras se plantea sobre zonas de vegetación natural e implicaría la destrucción o alteración de hábitats de interés comunitario, incluidos hábitats prioritarios, de gran fragilidad y valor ecológico", resuelve también la Dirección General de Calidad y Evaluación Ambiental.