«Puede ser el último clavo en el ataúd de la siderúrgia»»
La patronal europea de Acerinox pide apoyo a la UE para defender el sector de Trump
Roldán forma parte del grupo español

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
La Asociación Europea del Acero (Eurofer), que acoge a las principales empresas siderúrgicas europeas, incluyendo ArcelorMittal, Acerinox —matriz de Roldán- o Celsa, ha advertido de que los aranceles estadounidenses representan una amenaza para el futuro del sector y pueden ser «el último clavo en el ataúd» para la siderúrgica europea, por lo que reclaman a la Unión Europea una revisión efectiva de las medidas de salvaguardia del acero.
«La política de ‘América Primero’ del presidente Trump amenaza con ser el último clavo en el ataúd de la industria siderúrgica europea», ha declarado Henrik Adam, presidente de Eurofer, para quien, si el acero europeo desaparece, también lo harán la automoción europea, la seguridad y defensa europeas, las infraestructuras energéticas, el transporte y otros sectores. «Lo que está en juego es la soberanía europea», ha asegurado, informa OTR/Press.
En un comunicado, la patronal europea del acero sostiene que la imposición de un arancel general del 25% por parte de EE.UU. a todas las importaciones de acero agrava un entorno de mercado «ya de por sí precario» para la industria siderúrgica europea y representa una auténtica amenaza para su futuro. Ante este escenario, el sector espera que la Unión Europea responda con una revisión efectiva de las medidas de salvaguardia del acero que mitigue el impacto de los aranceles estadounidenses y garantice la perdurabilidad de la industria a largo plazo. En este sentido, Henrik Adam considera que, actualmente, la situación del mercado del acero europeo «es mucho peor que en 2018», en referencia a las disputas comerciales durante el primer mandato de Trump, y advierte de que las nuevas medidas impuestas por EE.UU. son más extensas, por lo que es probable que el impacto de los aranceles estadounidenses sea mucho mayor.
«Mientras que todos los demás países, hoy EE.UU., protegen su producción nacional de acero, la UE ha tenido el mercado más vulnerable del mundo», ha lamentado Adam, señalando que los productores europeos ya se enfrentan a los precios energéticos más altos, a la vez que tienen la mayor ambición climática, mientras que se ven socavados por importaciones extranjeras más baratas y con mayor intensidad de carbono, según añadió el portavoz de la patronal europea.