Sumergido por el embalse en 1961, reaparece intacto en las épocas de sequía
El puente fantasma que emerge del pantano de Bárcena cuando bajan las aguas
Dos libros recuerdan el viaducto que Carlos Lemaur levantó en el Camino Real de Carlos III entre Congosto y Cubillos en el siglo XVIII

Imagen sin fechar del puente semisumergido en la cola del pantano de Bárcena.
Bajo las aguas del pantano de Bárcena, en el antiguo Camino Real de Carlos III que atravesaba el Bierzo para comunicar la Meseta con Galicia, y con un enorme vano de piedra bien labrada sobre el cauce del río Sil, resiste un puente fantasma. Un viaducto que solo emerge cuando la sequía se lo permite. En ese lugar entre Congosto y Cubillos existió un paso desde época romana, posiblemente, que fue reconstruido varias veces a lo largo de la Historia, hasta llegar en el siglo XVIII a la recia estructura que todavía se sostiene. Un puente sumergido por el pantano en 1961, como ocurrió con los antiguos pueblos de Posada y Bárcena del Río, que atrae la curiosidad cuando bajan las aguas y sus sillares aparecen intactos a pesar de la humedad. Dos libros de historiadores y cronistas bercianos recién publicados rescatan estos días su historia.
«El puente corre menos peligro cuando está bajo el agua», explica el historiador Miguel Jota García, autor junto a Vicente Tito Fernández y José Antonio Balboa de Paz de un volumen sobre la Historia de Cubillos del Sil. Y es que los curiosos que se acercan en esas épocas de estiaje y sequía a cruzar sobre el vano con sus vehículos pueden llegar a ser una amenaza mayor que la humedad. «Cuando asoma del agua se ve entero. Lo que está destruido es lo que hace la gente con motos y quads cuando circulan sobre él», se lamenta Jota. Del puente sumergido también hablan Elidio Rodríguez Corral y José Cruz Vega Alonso en su nuevo libro Bajo las aguas del Sil, editado por la Asociación de Romeros del Pantano de Bárcena.
Recuerdan Jota, Tito y Balboa que la vía romana seguía el recorrido por Congosto sin necesidad de pasar por la actual Ponferrada. Y se han encontrado obras de fábrica de época romana en los puentes de San Román de Bembibre sobre el río Noceda o en Cobrana sobre el arroyo de la Reguera, entre otros lugares. Hay constancia de que el puente se reconstruyó en el siglo XII y de nuevo en el siglo XV.
Siguiendo ese trazado, el ingeniero Carlos Lemaur levantó en el siglo XVIII la estructura en el Camino Real que aún se conserva. Convertido en un paso estratégico, durante la Guerra de Independencia y tras la primera retirada de los franceses del Bierzo, el ejército español proyectó una serie de fortificaciones en 1811. Se conserva un plano de la época, obra del ingeniero militar Domingo de la Iglesia, que no llegó a ejecutarse. Otro ingeniero, el teniente coronel Juan de la Vera, ya había recomendado un año antes en otra memoria llenar el Camino Real de obstáculos, zanjas y blocaos desde Torre a Manzanal para evitar que circularan los carros franceses con la artillería, una de las armas favoritas de Napoleón. Opinaba De la Vera que fortificar el puente sería inútil porque la artillería podría derribarlo desde los altos de Congosto.
«El puente servía de unión entre el valle del Boeza y el del Sil», cuenta Jota. Muchos noviazgos entre jóvenes de los dos valles fueron posibles porque el puente facilitaba el paso sin dar un rodeo por Ponferrada. Y por ese camino, hasta que quedó sumergido en 1961, a pie o en bicicleta, avanzaban los mineros que desde la zona del Boeza acudían al apeadero de Cubillos para llegar a los tajos en las explotaciones del Sil.
Hoy solo es una sombra que aflora bajo las aguas en época de sequía y estiaje. Y es una paradoja que la mayor amenaza para el viejo puente de Lemaur no venga del pantano sino de los que lo atraviesan.

Planos de las fortificaciones diseñadas por el ingeniero Domingo de la Iglesia en 1811.
El puente intacto bajo las aguas del pantano de Bárcena

El puente intacto durante una de las últimas sequías.
El puente intacto bajo las aguas del pantano de Bárcena

El puente intacto durante una de las últimas sequías.
El puente intacto bajo las aguas del pantano de Bárcena

Imagen sin fechar del puente semisumergido en la cola del pantano de Bárcena.
El puente intacto bajo las aguas del pantano de Bárcena

El puente antes de la construcción del pantano.
El puente intacto bajo las aguas del pantano de Bárcena

El puente intacto durante una de las últimas sequías.