Diario de León

El vigor de los árboles determinará la calidad de vida en la Ponferrada de 2100

Habrá menos días de lluvia y la temperatura media subirá, por lo es preciso elegir desde ya nuevas especies capaces de adaptarse a esas condiciones y con la frondosidad suficiente para dar sombra, favorecer la sostenibilidad energética y retener la creciente contaminación

El parque de Plantío de Ponferrada.

El parque de Plantío de Ponferrada.ANA F. BARREDO

María Carro
Ponferrada

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Ponferrada no será la misma en 2100 y ello obliga a empezar a trabajar ya en el diseño de un plan director del arbolado urbano para garantizar que las especies que se planten no solo se puedan adaptar a las nuevas condiciones climáticas, sino que también tengan la vitalidad suficiente para aportar sombra frente al calentamiento y retener la contaminación. No es la cantidad de árboles lo que importa, sino la calidad. No son los ejemplares, sino sus hojas las que jugarán un papel fundamental en un futuro próximo, aseguró el  jefe de la Unidad de Jardín y Arbolado del Real Jardín Botánico-CSIC, Mariano Sánchez.

Sánchez es uno de los expertos que participan en el simposio 'Ciudades que aman sus árboles', que hoy y mañana reúne a investigadores, estudiosos y gestores urbanos en el Campus de Ponferrada, con motivo del Día Internacional de los Bosques. Organizado por el Ayuntamiento, la Universidad de León y la Asociación Española de Arboricultura, este encuentro pretende sentar las bases de la gestión del arbolado urbano, ya no entendido como un elemento ornamental, sino como una herramienta fundamental para combatir los efectos del cambio climático y lograr mayor sostenibilidad.

"Tenemos que lograr que las ciudades sean más saludables trabajando el árbol", afirmó Mariano Sánchez. Para ello habrá que cambiar los esquemas actuales, porque muchos de los ejemplares que ahora pueblan las urbes no resistirán la subida de la temperatura media y el descenso de la humedad ambiente. Las especies más idóneas dependerán de las condiciones que se den en cada lugar y también varían en función de los objetivo específicos.

Autoridades académicas y políticas que participaron en la inauguración del simposio en el Campus de Ponferrada.

Autoridades académicas y políticas que participaron en la inauguración del simposio en el Campus de Ponferrada.L. DE LA MATA

"Se trata de jugar en el diseño y con las especies para compensar la sustentabilidad, o sea que no tengamos que invertir mucho dinero en la conservación, para propiciar que la contaminación se quede retenida en las hojas y para que con el cambio climático no haya efecto isla de calor, es decir, que no se calienten las calles ni las aceras ni los muros de los edificios, porque eso reduce el gasto energético en aire acondicionado y propiciamos también que por la noche ese calor que no se ha almacenado en el asfalto o la acera no nos suba", apuntó Mariano Sánchez.

Según un trabajo realizado por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), con una proyección del cambio climático en Ponferrada hacia 2050 y 2100, en la capital berciana "la precipitación va a bajar y también va a ser muy localizada. El número de días de lluvia va a ser menor, aunque la cantidad que caerá va ser la misma. Eso significa que los días de sequía van a ser mayores y los días cálidos también van a ser mayores", explicó el jefe de la Unidad de Jardín y Arbolado del RJB-CSIC. Por lo tanto, hay que pensar "cuáles son las especies que van a aguantar los 18 grados que va a tener Ponferrada en 2100", añadió. Y no serán ni el serbal ni el plátano de paseo.

Asistentes a la jornada de arboricultura urbana celebrada en el Campus de Ponferrada.

Asistentes a la jornada de arboricultura urbana celebrada en el Campus de Ponferrada.L. DE LA MATA

"El serbal de los cazadores es una especie que no va a estar bien. Va a haber demasiada sequía, baja humedad ambiente en verano y eso va a quemar las hojas. También el plátano va a sufrir bastante. No va a estar muerto en 2100, pero sí se va a defoliar una parte en verano. Eso implicar que la contaminación que va a retener va a ser menor y que la sombra que va a proyectar sobre las aceras va a ser menor", especificó el experto. 

Lo que ha quedado claro en la intervención de Mariano Sánchez es que hay que empezar a planificar y actuar ya, porque "lo que plantemos ahora va a estar vivo en el 2125 si hemos escogido la especie correcta para que funcione en unas condiciones de temperatura y humedad concretas. Si estamos plantando algo que sabemos que en el 2100 no va a funcionar, estará muerto en el 2080", concluyó el también presidente de la Asociación Española de Arboricultura.

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