Diario de León

La formación fue en Santo Tomás

Cuando Roldán enseñó a montar una fábrica USA

Frente a la política de hoy, los trabajadores ponferradinos dieron en 2002 una lección de buen hacer

Imagen de archivo de las instalaciones de Roldán.

Imagen de archivo de las instalaciones de Roldán.l. de la mata

Manuel C. Cachafeiro
Ponferrada

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Pendientes del mercado americano, ahora que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, quiere una «guerra» más, la del acero, bueno es que el mandatario de la Casa Blanca conozca la historia de cuando compatriotas suyos vinieron a formarse a Roldán para abrir una fábrica en Kentucky.

El Grupo Acerinox, matriz de la empresa de Santo Tomás de las Ollas y con sede en España, cuenta con cinco plantas en su división de acero inoxidable: tres de producto plano (Acerinox Europa, North American Stainless y Columbus Stainless) y dos de producto largo (Roldan e Inoxfil).

North American Stainless se sitúa en en Kentucky (EEUU), a orillas del río Ohio, y cuenta «con los más avanzados equipos de fabricación y niveles de eficiencia, excelencia y calidad», según la web de Acerinox. Tiene 1.600 trabajadores y, según los últimos datos publicados, produjo 841.821 toneladas en 2023, lo que supuso la mayor cuota de mercado de Norteamérica.

La historia de americanos y ponferradinos tiene una fecha. El 25 junio de 2002. Ese día llegó a Ponferrada un grupo de 25 trabajadores norteamericanos para incorporarse al día siguiente a la factoría de Roldán. Todos ellos para seguir un plan intensivo de formación que les permitió poner en marcha una planta casi idéntica a la berciana. Para su puesta en marcha, también fueron trabajadores de la acería de Santo Tomás.

Los norteamericanos estuvieron tres meses, a los que después se sumó posteriormente otro grupo. Mike Dougherty hizo de portavoz de todos ellos 12.000 kilómetros lejos de su casa, con Manuel Ángel Fernández Arias al lado, jefe entonces de personal. En un encuentro con periodistas, Dougherty admitió que no conocía la paella, ni sabían del tópico de los toros. Ni el jamón. «Los norteamericanos recién llegados a la capital del Bierzo parecen tener claro que su misión será ponerse al día cuanto antes para que Roldán pueda poner en marcha con garantías su nueva fábrica de Carrollton, en la que invertirá varias decenas de millones de euros. Dougherty, y habla por todo el colectivo, no parece en absoluto traumatizado ante la idea de que un norteamericano pueda aprender algo en una acería española. Lo asume en términos muy empresariales, globalizantes», se escribió en este periódico. «Es algo diferente y va a ser difícil», admitía. El idioma, fue uno de los inconvenientes que tuvieron que salvar tanto los norteamericanos como en Roldán con intérpretes. Hoy el lenguaje parece otro.

La planta de Kentucky tuvo como referencia las instalaciones de la capital del Bierzo; hoy es una de las más fuertes del grupo Acerinox

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