Diario de León

Una vida asegurada por el robot Da Vinci

Sin incontinencia ni dolor y en casa en 24 horas tras una cirugía precisa para extirpar por completo la próstata. Así ha sido el postoperatorio de uno de los primeros pacientes intervenidos en el Hospital El Bierzo con el nuevo equipo de cirugía robótica
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​Editorial: Avances tecnológicos al servicio de la salud

Antonio Izquierdo es el segundo paciente del Hospital El Bierzo operado con el robot Da Vinci.

Antonio Izquierdo es el segundo paciente del Hospital El Bierzo operado con el robot Da Vinci.l. de la mata

María Carro
Ponferrada

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Antonio Izquierdo podría haberse operado por laparoscopia del cáncer de próstata que le fue diagnosticado a finales del año pasado, pero las condiciones de su caso permitían esperar un poco más y lo hizo para poder ser intervenido con el robot Da Vinci que el Hospital El Bierzo incorporó en enero a su cartera de servicios. La suya fue la segunda prostatectomía radical realizada por el servicio de Urología con el nuevo sistema quirúrgico y las consecuencias para su vida no han podido ser mejores, según él mismo relata en una conversación con Diario de León.

El segundo paciente operado en el Bierzo con el robot se había provisto de pañales y ropa de cama para afrontar la incontinencia urinaria que tradicionalmente sigue a una cirugía de estas características y también se había preparado para afrontar de la mejor manera los efectos secundarios habitualmente asociados a una extirpación completa de próstata. Pero nada ha sido como pensaba y, dos meses después de ser intervenido, la sensación de «bienestar» es «plena» y su vida, prácticamente normal. 

Las cinco incisiones abdominales que le fueron realizadas ya son prácticamente imperceptibles y asegura que en ningún momento ha sentido dolor. Sí tiene las molestias de una intervención como la suya en pleno proceso de cicatrización interna; pero nada incapacitante ni severo. Recibió el alta a las 24 horas de salir de quirófano y, durante la primera semana, llevó la sonda que se coloca a los pacientes prostatectomizados. Una vez retirada en el centro de salud, recuperó su vida.

Imagen de la primera operación con el robot Da Vinci en el Hospital El Bierzo.

Imagen de la primera operación con el robot Da Vinci en el Hospital El Bierzo.DL

De ser operado con laparoscopia, Antonio habría estado ingresado un mínimo de un par de días más y las consecuencias de la intervención hubieran sido visibles tras la retirada de la sonda. «A los pacientes que se operan por laparoscopia es raro, prácticamente excepcional, que no se les escape la orina. Pasan unos meses hasta que consiguen una continencia perfecta», explica el jefe de Urología del Hospital El Bierzo, Óscar Miranda. También las incisiones hubieran sido más dolorosas: «El robot tienen un sistema que permite que los trocares por donde metemos las pinzas giren sobre un punto imaginario y no traumatizan tanto la pared abdominal».

«Todo ello aporta muchísimo a la hora de incorporarse no ya a la vida laboral, que también, sino a la vida social y a no sentirte enfermo. Estamos hablando de que una persona de 50 años, con una funcionalidad miccional y sexual perfecta antes de la cirugía, pasa de tener que llevar una compresa o dos o tres o cuatro al día durante meses a no llevar ninguna y estar prácticamente como estaba antes», apuntó Miranda.

"La laparoscopia no ha muerto. Ahora podemos elegir"

«La laparoscopia no ha muerto. Todo lo contrario, tiene sus indicaciones. Lo bueno es poder elegir cuál es la mejora indicación para cada paciente. Nosotros tenemos disponibilidad de un robot y encima, ahora mismo, somos el servicio que más posibilidades tiene de utilizarlo, porque somos los que más experiencia y más cirujanos acreditados tenemos y podemos elegir más pacientes. Pero a igualdad de estancia y de resultados funcionales u oncológicos, se prefiere la laparoscopia», explica el jefe del servicio de Urología. «Los recursos son limitados y, aunque todo se puede hacer con el robot, el material es más caro, el pincerío cuesta mucho más dinero. No tiene sentido encarecer la técnica, hay que optimizar», incidió.

«Hubiera elegido la laparoscopia si los médicos así me lo hubieran indicado por cuestión de tiempos, pero pudiendo esperar me decidí por el robot pensando en el postoperatorio, por esa fineza que previene daños en tejidos, nervios y vasos sanguíneos que pueden provocar efectos secundarios», explica Antonio Izquierdo, que agradece la celeridad con la que se ha resuelto su proceso y la garantías que se le han dado en todo momento, desde que una analítica rutinaria realizada en su centro de salud detectó unos niveles anormales de la proteína PSA.

«Cuando te diagnostican un cáncer, te encuentras perdido. Oyes y sabes cosas por conocidos o amigos que lo han pasado; pero cuando te toca a ti, necesitas que te indiquen bien y el trato ha sido excelente y rápido, lo que me da una tranquilidad tremenda ahora y a futuro», asegura el segundo paciente operado con el Da Vinci.

Dos operaciones semanales y más médicos en fase de acreditación

El servicio de Urología del Hospital El Bierzo ha sido pionero en el uso del robot Da Vinci dentro del Hospital El Bierzo. Actualmente, dos especialistas están acreditados y hay un tercero en pleno proceso. La idea es que al menos cuatro de los seis urólogos que, ahora mismo, conforman la plantilla del centro hospitalario estén capacitados para hacer uso de esta nueva tecnología que ya ha empezado a utilizar también Cirugía General.

Con más manos se puede hacer más, aunque siempre dentro de los límites de la lógica quirúrgica; ya que si bien el Da Vinci se puede utilizar para cualquier intervención, solo se usa en los casos medicamente justificados en los que los beneficios para el paciente son evidentes. Si el resultado es el mismo con laparoscopia, sigue primando esta técnica. Desde que se implantó el nuevo sistema quirúrgico a finales de enero, se han estado realizando dos cirugías a la semana.

El jefe del servicio de Urología del Hospital El Bierzo, Óscar Miranda.

El jefe del servicio de Urología del Hospital El Bierzo, Óscar Miranda.L. DE LA MATA

«Hemos hecho cáncer de próstata, cáncer renal, cistectomía radical por cáncer de vejiga con reconstrucción y colposacropexia laparoscópica, que es una cirugía para el tratamiento del prolapso vesical y de órganos pélvicos en la mujer en la que colocamos todo en su sitio, mejoramos el vaciado vesical, la insuficiencia renal y muchas molestias como el estreñimiento y el dolor pélvico crónico», explica el jefe de Urología, Óscar Miranda.

En el caso de la cistectomía radical (una "cirugía superagresiva con una altísima tasa de complicaciones", dice Miranda) el uso del robot permitió reducir a cinco los días de ingreso, cuando la media de hospitalización anterior, incluso por laparoscopia, está entre 15 días y tres semanas.

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