Los 21 albergues tradicionales del Camino de Santiago trabajarán en red para atender a los peregrinos
Reunión en Ponferrada, donde el de San Nicolás de Flüe cumple 25 años

El alcalde de Ponferrada se dirige a los asistentes al encuentro de albergues, en el de San Nicolás de Flüe.
«Si se nos va el peregrino (tradicional) se van a ir el resto de caminantes», alertó este sábado el presidente de la asociación del Camino Francés Federación, Miguel Pérez, durante el encuentro que 21 hospederías del Camino de Santiago han celebrado en el albergue San Nicolás de Flüe, que cumple 25 años en Ponferrada. Desde Canfrac, a los pies de los Pirineos, a Galicia, los albergues tradicionales que no están en manos de empresas privadas de hostelería han mostrado su disposición a mantener «las esencias» del Camino, que es la que busca el peregrino que camina solo durante el día y que se encuentra con otros romeros en los albergues para compartir su experiencia cuando descansa de la caminata, frente a quienes caminan por otro tipo de motivos.
Pérez aseguró que la afluencia de turistas al Camino en los últimos años esté derivando en que haya menos personas que peregrinan de la forma tradicional. «Eso no es cierto», afirmó. De ahí la necesidad de ofrecer a estos caminantes que peregrinan la asistencia que esperan de un albergue, más allá del mero alojamiento, y de «trabajar en red», como resaltó el responsable del albergue de Estella (Navarra), Maxi Ruix de Larramendi, el más antiguo del Camino.
En encuentro contó con la asistencia del alcalde de Ponferrada, Marco Morala, que reafirmó la apuesta del Ayuntamiento por el Camino de Santiago. No en vano, recordó, la ciudad nació a la vera del Camino. «Ponferrada lleva el Camino en sus calles, en su historia y en su nombre», dijó, en referencia al puente de hierro que está detrás de su topónimo, pero también a la presencia templaria para ofrecer seguridad a los peregrinos que atravesaban el río Sil y la existencia del Hospital de la Reina para velar por su salud. Morala no se olvidó de resaltar la «oportunidad económica» que supone el paso del Camino de Santiago.