OBITUARIO
Tarsicio Carballo, el fundador de un bercianismo "con uñas y dientes"
Creó el PB a los pocos años de morir Franco, y con la entrada de este siglo fue expulsado de su partido para crear el actual PRB. Ponferrada y el Bierzo fue su vida política y cotidiana

Tarsicio Carballo Gallardo, en una de sus últimas fotos en la cafetería Alaska de Ponferrada, tomando un refresco y viendo por la tele un partido de la Ponferradina.
La última vez que lo vi estaba sentado solo en una mesa de la cafetería Alaska, en la avenida de España, tomando un refresco de naranja, viendo por televisión un partido de la Ponferradina. Sereno, Tarsicio Carballo Gallardo no perdía ojo a la pantalla de los colores de su vida (el blanco y el azul), pero apenas mostraba euforia. Se le veía apagado, aunque con algo de mecha para seguir dando guerra. De hecho, su cabeza no dejaba de pensar en elaborar candidaturas para su partido, el último que parió en 2001: el PRB (Partido Regionalista del Bierzo), después de perder aquel lunes 29 de mayo de 2000 las riendas de su obra inicial (el Partido del Bierzo, PB), formación que fundaba en 1979 (cuatro años después de morir Franco, finiquitada la Dictadura). A Carballo lo expulsó del Partido del Bierzo el por entonces presidente de la formación, Víctor Faba.
En la madrugada de hoy jueves, el histórico dirigente del denominado «bercianismo», —teniendo el leonesismo como enemigo vital al que zurrar, y con Valladolid como la tierra administrativa del demonio a doblegar por norma, por considerarla igualmente causante de los males del Bierzo— dejaba el espacio vital de este mundo. Mañana viernes 4 de abril, a las 17.00 horas, será el funeral en la parroquial de San Ignacio.
Tarsicio Carballo era una persona celosa de su edad y nunca confesó a los periodistas los años que tenía. En una entrevista meses atrás en La 8 de Televisión Ponferrada, le pregunté su edad y el presentador que tenía al lado casi se cae de la silla por haber sido tan osado al elegir esa pregunta. Carballo ni se inmutó, pero no confesó sus años. Hoy, en su esquela fúnebre, tampoco figuraba su edad. Guardaba con celo su nacimiento en 1939, en el pueblo de Portela de Aguiar (Sobrado) y criado en Langre (Berlanga), «a los pies del Monte Medulio», como le gustaba decir. No desvelo nada al escribir hoy que murió a los 85 años, porque hasta la Wikipedia tenía este jueves actualizado su principio y su final: (1939-2025).
A Tarsicio lo conocía todo el mundo en Ponferrada y en el Bierzo. Todos los días recorría calles, plazas y bares. Fajado en el cuerpo a cuerpo, hablaba con la gente y era conocida su labor para recaudar fondos vendiendo recibos de la Lotería de Navidad, que luego más de uno bromeaba con que los recibos no entraban en el bombo. Lo cierto es que si tocaba «la pedrea», cobrarla era más complicado porque ya se encarga Carballo de que ese pequeño reintegro quedase para la gestión del partido que defendía los intereses del Bierzo.
Si algo le dolió al fallecido Carballo fue su expulsión del Partido del Bierzo. Eso sucedía con la entrada del nuevo siglo. El por entonces presidente Víctor Faba dijo que el acuerdo era por aplicación de los artículos 35 y 36 de los estatutos del PB, por realizar actos y manifestaciones contra la ejecutiva y los dirigentes de la agrupación política, por negarse a entregar las cuentas, por no querer reunirse con la directiva, por no aceptar las directrices del partido o por expulsar a los máximos dirigentes del local cedido por el Ayuntamiento de Ponferrada al PB, entre otras causas. De allí viene Iván Alonso, el actual líder y teniente alcalde de Ponferrada por Coalición por el Bierzo, con el popular Marco Morala como alcalde.
Víctor Faba pidió la dimisión como concejal de Ponferrada de Carballo, que meses antes de mayo de aquel año 2000 había declarado que dejaría la concejalía si lo expulsaban. No lo hizo.
En 1983 intentó por primera vez con una candidatura entrar en el Ayuntamiento de Ponferrada. No lo consiguió, pero se convirtió en la tercera fuerza política municipal, porque el PSOE de Celso López Gavela arrasaba y un concejal valía muchos votos. En las elecciones de 1987 su partido lograba tres concejales. En 1991, con los socialistas en declive municipal, Carballo fue llave con Gavela, con el que fraguó un pacto de gobierno que duró apenas medio año y durante el que Carballo llevó la concejalía de Deportes, Juventud, Educación y Cultura. Luego vendrían las dos huelgas de hambre que protagonizó, con encierro en el consistorio y aquella famosa hamaca de playa en la que se dejó fotografiar con cara de Jesucristo. Fue sonada su reivindicación histórica de los centros universitarios y aunque muchos estamentos políticos y sociales se lo tomaron a broma, finalmente el tiempo le dio la razón y fueron otros los que abanderaron también ese reclamo universitario, que hoy sigue funcionando: el Campus del Bierzo, con el impulso que recibía en la época de Ismael Álvarez como alcalde.
Carballo vivió momentos dulces, pero también agrios. En el último mandato del socialista Olegario Ramón hubo acercamientos tácitos que chocaban con el otro bercianismo de Iván Alonso y los suyos. El tema de la tasa de basura fue un golpe importante. Finalmente llegaron las últimas elecciones y el PRB de Carballo desaparecía del mapa político municipal después de conseguir en el anterior mandato dos actas de concejal. Lo demás es conocido: Carballo se fue apagando hasta morir. El PRB era él y hoy se desconoce si tendrá continuidad. Los comunicados que a diario enviaba a todas las redacciones han enmudecido. Se ha muerto el fundador de un bercianismo que defendía los intereses de esta "región" (no la consideraba comarca) "con uñas y dientes", como siempre repetía a los que lo escucharon.