El Ayuntamiento se plantea embotellar el combustible renovable para abastecer a los equipos para luchar contra las heladas y el granizo
Bembibre proyecta un electrolizador de hidrógeno en el polígono para aprovechar la electricidad sobrante
Participa en un proyecto europeo sobre hidrógeno renovable de 1,6 millones de euros

El Ayuntamiento de Bembibre se plantea instalar el electrolizador en una parcela a la entrada del polígono industrial de San Román.
La lucha contra las heladas, contra el granizo mediante la difusión de yoduro de plata, el riego y otras labores agrarias podrían tener en el hidrógeno verde renovable un buen aliado. Tanto que desde el Ayuntamiento de Bembibre, que forma parte del proyecto europeo SharedH2 que desarrolla soluciones para el almacenamiento de la nueva energía, está dando los primeros pasos para instalar en su polígono industrial de San Román un electrolizador de baja potencia que permita aprovechar la electricidad sobrante de la comunidad energética local y el área empresarial para producir hidrógeno verde y envasarlo en pequeñas bombonas que puedan servir de comustible a los calentadores del aire que protegen a las viñas y otros cultivos de la helada, y la maquinaria con la que se llevan a cabo las tareas agrícolas.
El concejal de Desarrollo Industrial, Andrés Álvarez, asistirá a finales de septiembre a un nuevo encuentro del proyecto internacional con socios en España, Francia y Portugal, y viajará hasta el país galo para conocer el electrolizador que la firma H2Gremm está desarrollando y que además de un sistema de producción incluye el almacenamiento y la distribución para bicicletas, carretillas elevadoras, incluso tractores y para la independencia energética de edificios más eficientes. «Nos gustaría poner en contacto a los agricultores franceses y a los de aquí para que vean las posibilidades del uso del hidrógeno verde», explica Álvarez, que días atrás estuvo presente en otro encuentro del proyecto en Portugal.
Los socios de Castilla y León, además del Ayuntamiento de Bembibre, son la Universidad de Salamanca y el Instituto Tecnológico. El presupuesto global del proyecto en sus tres años de duración es de 1,6 millones de euros cofinanciados por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (Feder) a través del programa Interreg Sudoe. A Bembibre le corresponde un presupuesto de 100.000 euros, un 75 por ciento de los fondos europeos y el resto de recursos propios. «Es una oportunidad para la viticultura del Bierzo, por ejemplo, y que vean qué es lo que se hace en otros sitios», insiste el edil, que trabaja para descarbonizar por completo el abastecimiento de energía del Polígono Industrial del Bierzo Alto en San Román de Bembibre.
Álvarez está convencido de que el hidrógeno abre nuevas vías para la movilidad, y para el suministro energético de edificaciones más autónomas, más eficientes y menos contaminantes. El concejal está interesado en conocer la experiencia de la Asosciation des Eleveurs de Dordogne (Asseldor), empeñada en llevar el hidrógeno a las zonas rurales de la Dordoña francesa y abaratar así la factura energética de los agricultores. Las aplicaciones que más pueden interesar en el Bierzo servirían para abastecer equipos de lucha contra las heladas con torres anticongelantes y cañones de aire caliente o alambres calectaores, sin necesidad de usar quemadores de combustibles fósiles, y del granizo, para extender el yoduro de plata. También para adaptar los tractores diésel. Asseldor considera que la agricultura puede ser «un trampolín» para crear comunidades locales de hidrógeno.