Su imagen ha adquirido gran protagonismo en el Viacrucis del Lunes Santo
La copia del Cristo de la Fortaleza de Ponferrada cumple una década
Obra de un taller en Puente de Órbigo, conserva en su interior los nombres de quienes lo costearon

Los dos autores de la escultura, introduciendo en la imagen el documento.
El Cristo de la Fortaleza , también llamado de las Maravillas, se ha convertido por derecho propio en uno de los emblemas de la Semana Santa de Ponferrada. El original, del siglo XIII-principios del XIV, se conserva en la basílica de la Encina y a diferencia de tantos y tantos crucificados, representa a Jesús coronado. Mide 169 centímetros de alto por 111 de ancho. Pero no es el que sale en el Viacrucis del Lunes Santo en el Castillo, uno de los actos que más auge está tomando desde que se comenzó a celebrar hace diez años, en 2015.
El que sale es una réplica exacta, encargada en el año 2014 por la Real Hermandad de Jesús Nazareno. El Cristo de la Fortaleza, el original, fue objeto de culto, hasta su depósito en la basílica de la Encina, en la desaparecida capilla de la fortaleza templaria.
El proyecto fue gestionado entonces por el hoy alcalde y antiguo mayordomo de la Real Hermandad de Jesús Nazareno, Marco Morala. Para los 4.000 euros de presupuesto se abrió una cuestación popular, con una aportación mínima de 50 euros, que se recogieron en un manuscrito colocado en el interior de la talla, cuyas fotografías salen a la luz con este reportaje, para que las generaciones venideras tengan conocimiento del nombre y apellidos de los donantes.
Una idea tomada de un documento encontrado en 1996 en la cavidad interior de otra imagen de la Real Hermandad, el Cristo Yacente o de la Urna, cuando fue sometido a un proceso de restauración.
Marco Morala fue el encargado de entregar el documento a los tallistas, de la empresa Restaurarte de Puente de Órbigo. Y él mismo comprobó la introducción y sellado de la imagen. Pedro Antonio Andrés García y Javier Alonso Fernández fueron los autores. Para la Real Hermandad también han hecho la corona de la Soledad y varios tronos (el de la Soledad, la Oración del Huerto, Ecce Homo, la Flagelación o la Piedad).