La berciana que lidera un proyecto mundial contra la apnea del sueño
Patricia Fernández Sanjuán está al frente de una investigación que ha permitido desarrollar un dispositivo para el diagnóstico personalizado en la que participan especialistas de hospitales de referencia de España, Estados Unidos, México y Dubái

Patricia Fernández Sanjuán y Guillermo Plaza Mayor encabeza el proyecto.
Desde Madrid y en colaboración con hospitales de referencia de España y otros países como Estados Unidos, Dubái o México, la labor de Patricia Fernández Sanjuán está teniendo gran impacto en el estudio del paciente con trastornos respiratorios del sueño a escala internacional. De la mano de Guillermo Plaza Mayor, esta odontóloga berciana lidera una innovadora línea de investigación multidisciplinar cuyo resultado es el desarrollo del denominado Selector de Avance Mandibular (SAM), un dispositivo que nace para el estudio del paciente con ronquido y apnea obstructiva del sueño y que representa un avance en la selección individualizada de enfermos candidatos a ser tratados con estos dispositivos.
La apnea del sueño es un trastorno respiratorio muy prevalente, aunque todavía poco reconocido (se estima que hasta un 80 por ciento de los casos está sin diagnosticar) que se caracteriza por interrupciones repetidas de la respiración durante el sueño que impiden un descanso adecuado. Esto puede desencadenar problemas como somnolencia diurna, dificultad para concentrarse, irritabilidad, dolores de cabeza matutinos y, a largo plazo, enfermedades cardiovasculares, hipertensión, diabetes e incluso accidentes de tráfico o laborales.
Tradicionalmente, el tratamiento de esta enfermedad incluye cambios en los hábitos de vida, uso de dispositivos como la CPAP (presión continua de aire) o alternativas como la terapia posicional, ejercicios miofuncionales, cirugía o los dispositivos de avance mandibular (DAM). Sin embargo, no todos los pacientes responden igual a cada intervención, lo que plantea un gran reto a los profesionales. Aquí es donde entra en juego la somnoscopia o endoscopia del sueño inducido por fármacos, una técnica que permite observar, mediante un fibroscopio, cómo colapsa la vía aérea de un paciente mientras está dormido por sedación controlada. Así se pueden localizar con precisión los puntos de obstrucción que dificultan la respiración y planificar tratamientos más eficaces.

Dispositivo SAM desarrollado por la investigadora ponferradina Patricia Fernández Sanjuán.
La somnoscopia se ha consolidado como la prueba diagnóstica más precisa, pero incluso esta técnica tenía un límite importante ya que, hasta ahora, la simulación del efecto de los dispositivos de avance mandibular se hacía sujetando la mandíbula con las manos, un método poco fiable y con resultados variables según el especialista. Frente a esta limitación, el equipo liderado por Patricia Fernández Sanjuán ha desarrollado el primer dispositivo que simula de forma precisa el tratamiento con un DAM durante la prueba de somnoscopia, ese Selector de Avance Mandibular (SAM).
Este dispositivo —diseñado en colaboración con ingenieros, otorrinolaringólogos y dentistas expertos en medicina del sueño- permite avanzar la mandíbula del paciente de manera controlada y medible durante la prueba como si estuviese usando un DAM. Gracias a su capacidad para evaluar en tiempo real y de forma personalizada la respuesta de la vía aérea al avance mandibular, permite valorar qué pacientes podrían beneficiarse de este tipo de tratamiento, optimizando los resultados clínicos y evitando terapias ineficaces.

Somnoscopia utilizando el Selector de Avance Mandibular (SAM).
Este avance, nacido en España bajo el liderazgo de la ponferradina (empezó a trabajar en ello en 2018) ha obtenido el reconocimiento de la Academia Americana de Medicina Dental del Sueño, que le ha otorgado el Premio a la Investigación Clínica en 2020, y ya se ha extendido a algunos hospitales de referencia dentro y fuera de nuestro país.
Resultados que hablan
En el marco de la tesis doctoral realizada por Fernández Sanjuán, se han desarrollado tres estudios en pacientes con roncopatía y apnea. Un hallazgo importante fue que la gravedad de la apnea no predice la respuesta al tratamiento con avance mandibular. Es decir, hay pacientes con apnea severa que pueden beneficiarse del tratamiento, mientras que otros casos leves pueden no obtener mejoría, lo que refuerza la necesidad de evaluar cada caso de forma individualizada. También se compararon indicadores clínicos antes y después del tratamiento y se demostraron mejoras claras en parámetros como el índice de apnea-hipopnea, la saturación de oxígeno y el tiempo que pasa el paciente en niveles críticos de oxigenación (índices que informan de la gravedad de la enfermedad).