Choque entre Pacios y Ramón en el Pleno por las tasas del mercado
El socialista hizo una pelota con la carta para que dimitiera que el bercianista le dejó en la mesa y la lanzó

Pacios le entrega la carta a Ramón para que el socialista firmara su dimisión.
El Pleno se envenenó a la media hora. Transcurría sin mayores aspavientos la sesión extraordinaria de la corporación municipal de Ponferrada forzada por el PSOE para debatir el inicio del expediente que debe cambiar la tasa que pagan los comerciantes de los puestos eventuales del mercado —algo tan sencillo como sustituir la unidad de medida de los expositores de metros cuadrados a metros lineales a la hora de que el Ayuntamiento cobre correctamente el dinero— cuando el concejal del área, el bercianista David Pacios, a punto de concluir una larga explicación sobre su propuesta y resentido por el «reto» que le habría lanzado el portavoz socialista, Olegario Ramón, en redes sociales y al hilo de otro tema como el de los gastos reales de la Semana de la Moda, sorprendió a todos levantándose de su asiento. Pacios se dirigió a la mesa de Ramón y le entregó una carta para que la firmara. Y no era una carta cualquiera. Era una carta para que el concejal socialista dimitiera.
Y Olegario Ramón, por un instante enfadado por el desplante, arrugó la carta, formó una pelota y se la devolvió a David Pacios, como quien arroja una pelota a la mesa del edil.
Todo para que, finalmente, los dos ediles enfrentados, rivales políticos, votaran lo mismo, porque el Pleno aprobó por unanimidad el único punto del órden del día; el manido inicio del expediente para cambiar la tasa que pagan los comerciantes de los puestos eventuales del mercado en algo tan sencillo como cambiar los metros cuadrados por lineales.
El desconcierto era evidente para cualquier que no se hubiera perdido en el debate sobre la rebaja teórica o la subida real que supondrá la modificación —la tasa se estaba cobrando por metro lineal de cada puesto, aunque la ordenanza ponga metros cuadrados— y en las explicaciones del concejal, que había acusado a Ramón de «montar un circo» forzando la convocatoria del Pleno, de mentir, casi casi de prevaricar por cobrar mal la tasa y hasta de difamarle entre los comerciantes.
Ramón trató de ser didáctico sobre el punto de fricción: si los comerciantes «pagaban cuatro y tenían que pagar seis y la propuesta es que pagen cinco», hay subida real, dijo. Y le recomendó a Pacios que sea menos testarudo y aprenda a dar la razón alguna vez. «Para evitar el bochorno», aclaró.