El Parque de la Concordia de Ponferrada sumará el nombre del Diputado Manuel Ángel Fernández Arias
La propuesta del alcalde para reconocer al parlamentario de la UCD (1977-1982) irá a Pleno en agosto

Manuel Ángel Fernández Arias, este martes con el alcalde, Marco Morala.
Sin perder el nombre de La Concordia, el parque de Ponferrada que discurre entre la orilla del río Sil y el polígono de las Huertas también se llamará a partir de agosto Diputado Manuel Ángel Fernández Arias, en homenaje al parlamentario que durante la Transición representó a la provincia de León bajo las siglas de la Unión de Centro Democrático (UCD) del presidente Adolfo Suárez. La propuesta, que parte del propio alcalde, Marco Morala, se llevará a Pleno el próximo mes y quiere ser un reconocimiento al talante dialogante de Fernández Arias y al periodo de consenso que siguió al fin de la dictadura de Franco.
Morala recibió este martes a Manuel Ángel Fernández Arias y destacó cómo la trayectoria del diputado entre 1977 y 1982, también teniente de alcalde y presidente de la Federación Leonesa de Empresarios en el Bierzo, «esta jalonada por tres hitos: diálogo, concordia y consenso», afirmó. «Manuel Ángel encarna una generación irrepetible de políticos de muy distintos signos políticos que antepusieron la voluntad de consenso a las legítimas diferencias ideológicas al impulsar y consolidar una democracia. En momentos de fuerte polarización política como los actuales reivindicar la capacidad de diálogo, de entendimiento y la voluntad de alcanzar acuerdos provechosos para la ciudadanía se convierte en un claro ejemplo de que otra forma de hacer política es posible cuando se pone el interés general de los españoles por encima de los intereses particulares de partidos, territorios o grupos», explicó el alcalde.
El Parque de la Concordia fue una creación de otro alcalde que fue compañero de generación, aunque no de partido, como el socialista Celso López Gavela. La idea de Concordia con la que nació el parque en los años ochenta, con una hilera de de álamos ya desaparecida, servía de homaneje al presidente de Chile Salvador Allende; los álamos, decía el histórico político chileno depuesto por el golpe del general Pinochet, eran los árboles que daban sombra los hombres libres. Y a la concordia apeló también Morala para «cumplir con una deuda histórica» que «la humildad de Manuel Ángel le impide reclamar».