"Las águilas revoloteaban sobre el fuego para cazar los conejos que huían"
Maribel de la Fuente no ha perdido su casa de milagro. Tiene grabado en la cabeza el momento en el que la desalojaron de su vivienda

"Las águilas revoloteaban sobre el fuego para cazar los conejos que huían". Es la imagen que Maribel de la Fuente, que de milagro no ha perdido su casa en Carucedo, tiene grabada en la cabeza del momento en que la desalojaron de su vivienda. Esta mañana, "cansada pero contenta, con su casa convertida en una isla rodeada de ceniza, de nuevo bajo su techo, le compraba el pan al vendedor ambulante, entre periodistas de televisiones nacionales y el trasiego constante de helicópteros que enfrían el perímetro de un fuego que bien puede haber calcinado tres mi hectáreas, según las estimaciones del Ayuntamiento.
Maribel es la esposa del alcalde de Carucedo, Alfonso Fernandez. A su lado, el teniente de alcalde, Carlos Gómez, regresa de Las Médulas con el coche de Protección Civil y hace balance; El Aula Arqueológica de la Junta de Castilla y León, cerrada desde la crisis del Instituto de Estudios Bercianos hace dos años, devorada por completo por el fuego. Y media docena de casas y un pajar. Gómez cuenta que un vecino se quemó un brazo al intentar apagar su vivienda. Pero es el relato de Maribel y el de su vecina Maruja, que también ha salvado su casa por poco, el que estremece. "Vimos venir una lengua de fuego. Mi marido decía que era de 20 metros de altura. No habíamos visto nada así. Y nos evacuaron". Maribel dio por perdida su casa y se fue a Vilela, donde tiene otra vivienda, con dos personas mayores a su carga.
El fuego lamió la fachada de la Domus Romana. 'El aparcamiento evitó que las llamas entraran en el pueblo", cuenta por teléfono el alcalde.

Llega Maruja con un familiar en coche. A su casa, unos metros más arriba, no le dejan volver. Solo ha podido entrar a coger medicinas, ropa y una ducha rápida. Saluda a Maribel y en seguida se va. No quieren que los periodistas la graben. Maribel paga la barra recién hecha. Mira hacia los arboles quemados con cierto alivio. "Creo que eran águilas culebreras", dice. Y el panadero se va. Hoy el reparto será más corto.