Tasado el daño en el mirador de Las Médulas
El arquitecto Manuel Neira entregó ya a la Junta el primer informe para recuperar el lugar

El arquitecto Manuel Neira valorando los daños del mirador de Orellán, con el humo al fondo.
Aún está humentante el suelo quemado del paraje arqueológico de Las Médulas y ya se encuentra encima de la mesa de los despachos del área de Cultura de la Junta en León el primer informe de valoración de daños de lo ocurrido en el icónico mirador de Orellán. El arquitecto ponferradino Manuel Neira entregaba ayer miércoles por la mañana la primera valoración de daños ocasionados por el devastador incendio forestal de estos días.
De entrada, con este informe de un aquitecto, los técnicos podrán ya empezar a acometer las primeras obras de recupración de toda la infraestructura pública que integra y da servicios a los turistas, y a cualquiera que se pase por allí, para ver en condiciones de seguridad el paraje declarado por la Unesco Patrimonio de la Humanidad.
Tal como adelantó este periódico el pasado lunes desde el mirador de Orellán, la base de madera y la estructura metálica quedó afectada. Parte de la madera ardió y tendrá que ser colocada de nuevo, como buena parte de los metales, aunque, en términos generales Neira avanzaba un dato. «No estáa muy afectada la estructura», dijo en base a este informe preliminar. Es evidente que el resto de la estructura que albergaba al guarda que vendia las entradas para entrar a la cueva tendrá que se colocada de nuevo, dado que ardió todo.
El informe detallado de 14 páginas incluye también valoración de daños visuales, que tendrán que abordarse más en profundidad. «La galbanización de la estructura es lo que más me preocupa», dijo Neira.