El puente colgante se apoya en 2 zapatas
Comienza la obra de la pasarela del Sil en Valiña
Los trabajos de Confederación crean una pista entubada que atraviesa el río de orilla a orilla

El río Sil, actualmente entubado a la altura de Valiña, con la pista que cruza de una orilla a otra.
La construcción del nuevo puente colgante que unirá las dos orillas del río Sil en la comarca del Bierzo, para comunicar a los vecinos del pueblo de Valiña (margen fluvial izquierda en municipio de Toral de los Vados) con los Requejo (situado en frente, margen derecha municipio de Sobrado), empieza a verse sobre el terreno. De entrada, los trabajos encargados por la Confederación Hidrográfica Miño-Sil y el Ayuntamiento de Toral de los Vados, que pagarán respectivamente al 80% y al 20% la factura de 323.000 euros de coste, son ya visibles sobre el cauce del río Sil.
La construcctora encargada de las obras ha creado una pista de tierra y piedras que cruza el río de un lado a otro, permitiendo así el paso de la maquinaria pesada y los camiones con el material necesario para asentar el forjado de hierro, hormigó y resto de la infraestructura metálica que llevará la nueva y novedosa pasarela peatonal, con amplición de servicios mínimos de tránsito. La pista de tierra construida de forma perpendicular atravesando el río Sil están entubada, permitiendo así el paso del agua. En principio, este paso es provisional, hasta que duren las obras y luego, una vez levantada toda la estructura metálica del puente colgante, será retirada por la maquinaria que depositço los estériles sobre el cauce fluvial.
Los trabajos avanzan a buen ritmo. Como es sabido, a finales del año pasado 2024, el Ayuntamiento de Toreal de los Vados y la Confederación Hidrográfica Miño-Sil firmaban el borrador de colaboración institucional, en el que figuraba una partida presupuestaria de 323.000 euros, cantidad lejana a los 120.000 euros presupuestados inicialmente en el 2023 (la riada y el viento hizo colapsar la anterior pasarela en el año 2022), Lo que a comienzos del proyecto iba a ser una obra de reparación utilizando piezas y materiales de la vieja pasarela ahora se ha convertido en un trabajo desde cero, ya que los técnicos de la Miño-Sil vieron inviable la reutilización de parte de la vieja estructura debido a su mal estado.
Todo será nuevo. La Confederación adjudicaba los trabajos a la empresa Sociedad Limitada Geoxa, General de Construcciones. El proyecto lo redactó Nicsa y la pasarela será de 90 metros de largo, 10 más que la anterior y podrá soportar hasta 500 kilos por metro cuadrado.