Morala afirma que Ponferrada pasa de los 63.000 habitantes, un “paso más en un camino largo”
“La falta de presupuestos generales del Estado verdaderamente redistribuidores de la riqueza y equilibradores de la renta y la inversión impide llevar a cabo políticas locales eficaces”, asegura el regidor ponferradino

Marco Morala en su intervención en el cierre del Congreso del Diario
El alcalde de Ponferrada, Marco Morala, cerró hoy el VII Congreso Diario de León Sobre y manifestó su satisfacción por la tendencia, que ya comenzó su primer año de mandato, que fue el primero que no hubo pérdida de población después de doce años de disminuciones continuadas. “Este año puedo decir que esa tendencia se consolida, y que hemos pasado de los 63000 habitantes mostrando una consolidación que espero pueda proyectarse hacia el futuro inmediato. Pero si me pareciera bien esto sin más habría caído en un conformismo que repruebo. Este es un paso más en un camino que aun se antoja largo”, precisó. “Es un hecho que Ponferrada evita o sortea apuradamente la crudeza del declive demográfico que aflige a otras zonas de la provincia”, indicó.
El regidor ponferradino enumeró la lista de los problemas que se encuentra la despoblación. “El primer gran problema es que la despoblación intensifica los desequilibrios prestacionales y financieros de la sostenibilidad de los servicios públicos”.
A juicio de Morala, el segundo gran problema es el debilitamiento del tejido económico y productivo. “El envejecimiento y la pérdida de población joven cualificada impactan directamente en el mercado laboral y la capacidad de crecimiento, lo que no se proyecta únicamente a corto plazo, sino que condiciona muy crudamente lo que se puede hacer para el futuro”.
El alcalde de Ponferrada destaca, como tercer argumento, la profundización de las brechas territoriales y sociales. En este sentido, precisó que el cambio demográfico “no es uniforme y acentúa las desigualdades entre las grandes ciudades y los pueblos pequeños ampliando la Brecha de Servicio que produce un desequilibrio peligroso que coincide con brechas persistentes en infraestructuras, formación, empleo y vivienda”.
“De ahí que me parezca lamentable la desigualdad en la inversión pública. Existe el riesgo de que las administraciones superiores concentren sus esfuerzos y fondos en los municipios más grandes o intermedios, condenando a los más pequeños a una lenta agonía, lo que dificulta la capacidad de los municipios de menor tamaño de ganar su futuro en igualdad de condiciones. Sobre todo cuando están en territorios como el nuestro que igual no aporta en términos de aritmética parlamentaria los apoyos para mantener gobiernos nacionales”, puntualizó.
Asimismo, destacó, como el cuarto de los problemas, “la justicia distributiva que antes dependía tanto de los repartos presupuestarios y requiere mayor voluntad política”. De este modo, demanda un cambio en la visión redistributiva a nivel estatal y “que se corrija la Financiación Inequitativa”.
Para el regidor ponferradino, la falta de presupuestos generales del Estado “verdaderamente redistribuidores de la riqueza y equilibradores de la renta y la inversión impide llevar a cabo políticas locales eficaces”.
“El reparto de ayudas públicas a veces no beneficia a los territorios que más lo necesitan, lo que amenaza el principio de solidaridad. Tenemos una dependencia excesiva. Los municipios afectados dependen de las capacidades inversoras de la Administración General del Estado en infraestructuras y ayudas al sector privado para incentivar la economía local”, subrayó.