El Bierzo mira al campo y la energía verde sin renunciar a una industria potente
El mal de las comunicaciones sigue siendo el gran muro a derribar para lograr el desarrollo

En la primera jornada del séptimo Congreso sobre la Economía del Bierzo, que Diario de León organiza en el Castillo de Ponferrada, quedó claro que la trasformación de la comarca pasa, primero, por garantizar una red potente de infraestructuras (muchas de ellas demandas de manera histórica) y, después, por la tecnología, la innovación, las energías limpias que permitan una economía verde y, desde luego, el desarrollo pleno del sector agroalimentario dando el paso definitivo hacia la creación de un parque agroalimentario que siente las bases de un nuevo comienzo más profesional, competitivo y rentable.
La A-76, la situación de la red ferroviaria con el escollo del Manzanal, los déficits en materia de digitalización, la necesaria colaboración entre administraciones sea cual sea el color político y la ligazón de estas con el sector empresarial fueron algunos de los asuntos abordados por las y los participantes en las mesas redondas y conferencias. Pero también se habló de ciberseguridad y del peso que el Bierzo está ganando en esta materia y del desarrollo del suelo industrial promovido por la Junta de Castilla y León y de una nueva economía no alejada del sector energético —ahora sostenible- pero más próxima al turismo y al campo y marcada por la tecnificación a todos los niveles. El proyecto de altos hornos de Tvitec, llamado a ser un gran revulsivo industrial, copó parte del protagonismo en varios debates, ahora que el Gobierno central ya está en disposición de aprobar el crédito que marcará el inicio de todo.
Reforzar el Campus de Ponferrada con titulaciones ligadas a sectores estratégicos para el Bierzo (sin olvidar el Grado de Medicina) y actuar para evitar que el fuego devore el futuro como hizo con una parte importante el pasado verano también fueron cuestiones puestas sobre la mesa. En general, el clima es optimista, sobre todo porque los fondos llegados de Europa permiten desarrollar proyectos y abrir vías de aire en muchos municipios; pero los lastres del pasado, básicamente relacionados con la incomunicación del Bierzo, todavía pesan demasiado en ese camino hacia la transición. Resolver y superar esa parte es fundamental para pasar del negro al verde y en eso coincidieron todos.