El Congreso sobre Economía cierra con aires de optimismo y previsión inversora
Las grandes empresas de la comarca confían en que se cumplan con las infraestructuras

En el castillo de los templarios de Ponferrada quedaba ayer clausurado el VII Congreso sobre la Economía del Bierzo, con el exitoso lema de la necesaria transición «del negro al verde». En la segunda jornada de este evento, el protagonismo fue para las grandes empresas de la industria que sostiene a esta comarca y también las organizaciones empresariales, con la Cámara de Comercio, el Círculo Empresarial Leonés y las pymes.
En líneas generales el balance coincide con lo que planteó en la apertura de este foro el director de Diario de León, Joaquín S. Torné, quien abogaba por el necesario optimismo, lejos del victimismo, en una comarca que necesita y tiene muchas ganas de crecer tras los reveses sufridos. El congreso puso encima de la mesa la situación de dificultad y de necesaria ayuda que sigue esperando el Bierzo, pero también se cerró con aires de optimismo y, en cierta medida, confianza en que esta vez sea la vencida y lleguen las inversiones importantes en infraestructuras largamente prometidas y hasta ahora aún no convertidas en realidades.
Aunque hubo otra vez un gran poso reivindicativo, el empresariado, en su necesaria postura alejada de las trincheras políticas, y haciendo gala de la previsible independencia con grandes tonos de practicidad, esperan que comiencen a verse como realidades el inicio de la autovía de Ponferrada a Orense, e incluso también las mejoras prometidas de una tan ansiada y necesaria modernización de sus servicios ferroviarios. «Infraestructuras, infraestructuras, infraestructuras», se llegó a escuchar en este congreso. Un congreso en el que hubo también un poso de entendimiento político entre adversarios en las urnas. El congreso de Diario de León lo propició, y quedaron grabados, posicionamientos de entendimiento político en beneficio del bien común, de las personas que viven en este Bierzo necesitado de ayuda desde el declive del sector minero del carbón, que todo o casi todo lo abarcaba.
En este congreso también quedó patente el gran peso económico del sector agroalimentario, de los productos alimenticios de calidad del Bierzo, de su vino y de toda la riqueza turística y forestal de una comarca que, en el 2025, llevará a detallar en su historia local el manchurrón de miles de hectáreas quemadas.