Diario de León

La DO Bierzo aprueba el uso del riego para «asegurar la supervivencia y la calidad» de la uva

La modificación del pliego de condiciones marca un cambio sustancial en el abordaje del cultivo
​La prohibición de regar ha sido una seña de identidad y personalidad de los vinos, de respeto al terroir

Un viñedo durante la época de vendimia en el Bierzo.

Un viñedo durante la época de vendimia en el Bierzo.ana f. barredo

María Carro
Ponferrada

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Hasta ahora, el pliego de condiciones de la Denominación de Origen Bierzo — el documento normativo que recoge todos los requisitos que se deben cumplir para estar protegido bajo el sello de calidad— prohibía el uso del riego de la vid para la elaboración de los vinos, con la excepción de poder hacerlo solo «los dos primeros años en nuevas plantaciones, para favorecer la implantación del cultivo». Eso ya ha cambiado. El Consejo Regulador ha introducido una modificación en dicho pliego, que ya ha sido aprobada, y sí se va a poder regar, aunque no como norma general y siempre de forma justificada y previa consulta al órgano rector. «La práctica del riego se podrá llevar a cabo únicamente cuando justifique la supervivencia de las plantas o con el objeto de asegurar y mejorar la calidad de la uva», recoge ahora el texto normativo.

«Estamos en un contexto de cambio climático y vamos a permitir regar siempre y cuando se cumplan unos determinados condicionantes, como es salvar la planta en caso de temperaturas demasiado altas y sequía pronunciada, y para mejorar la calidad de las uvas; siempre a través de una solicitud al Consejo Regulador», explicó el presidente de la DO Bierzo, Adelino Pérez, que no es ajeno a la controversia que esta medida genera dentro del sector, ya que la prohibición del riego y lo que esto aporta a la personalidad de los vinos ha sido defendido como uno de los elementos que forjan la identidad de los mismos. 

Adaptarse al contexto para ser competitivo y garantizar la rentabilidad es el argumento que emplea el presidente de la Denominación de Origen después de un verano marcado por la falta de lluvias y temperaturas altas que influyeron en la maduración de la uva, aunque el sector vitivinícola del Bierzo todavía se mantiene bastante al margen de los golpes del cambio climático. 

«Este verano hemos sufrido una ola de calor de casi 19 días seguidos de temperaturas intensas, tanto por la mañana como por la noche, y en esa situación puede ser que la planta sufra mucho y la uva se pare y, al final, no dé la calidad que tiene que dar», explicó Adelino Pérez antes de quitarle peso a esta decisión, que ya tiene el visto bueno del Pleno del Consejo Regulador, e insistiendo en que se contemplará únicamente ante supuestos concretos para «preservar la calidad». «El hecho de que se permita el riego no significa que se vaya a regar en ciertos sitios o que se deba regar. Sabemos que el viñedo viejo se dosifica por sí mismo y la introducción de riego en viñedos en ladera, en pendientes o en altitud es complicado; con lo cual lo normal es que el viñedo viejo se mantenga como está», dijo. 

Las nuevas plantaciones de uva Godello (todo lo que se está plantado ahora mismo en el Bierzo es de esta variedad) son en espaldera y aquí sí que es más fácil la mecanización y la introducción del riego. Por ahí va el camino que ahora se abre en el pliego de condiciones de la DO. «Las parcelas en espaldera es mucho más fácil mecanizarlas y los viñedos jóvenes necesitan algo más de agua para la supervivencia de la planta que otros. Entonces, seguramente lo que se va a regar va a ser más Godello que Mencía, cuyas plantas están en vaso, son más mayores y no tendremos la necesidad de regarlas», añadió Pérez. 

Una vez que la medida ha sido aprobada por el pleno y la dirección técnica ha establecido los condicionantes, el cambio en el pliego se traslada al Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León (Itacyl) y «si lo ve como una modificación normal dentro del pliego de condiciones, pues adelante con ello», explicó el presidente.

La tinta Mouraz a la que llamaban Negreda

Una de las últimas modificaciones del pliego de condiciones de la DO Bierzo se hizo para introducir dos nuevas variedades, la Estaladiña y el Merenzao. Un camino abierto a nuevas incorporaciones en el que ya está otra uva tinta, la Mouraz, que de momento no ha dado buenos resultados. Son los técnicos de Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León (Itacyl) quienes se encargan del estudio, una vez que ellos mismos localizaron esta variedad única del Bierzo. «Están haciendo pruebas. En principio, la primera cosecha que elaboraron no ha salido muy bien», asegura la directora técnica de la DO, Carmen Gómez, dejando claro que «no vamos a meter nada que no genere un valor añadido».

Gómez explica que el nombre Mouraz identifica a una uva que la gente del lugar denominaba Negreda; «pero así no le podía llamar porque la Negreda es la Juan García, así que hubo que buscar otro nombre». «Se localizaron cepas aisladas, se recogió material genético de variedades que eran desconocidas o de las que no se conocía su origen y se vio que esta uva era algo diferente, así que la estudiaron genéticamente para verificar si se correspondía con alguna de las variedades reconocidas», relata la directora técnica de la DO Bierzo.

Ni la Estaladiña ni la Mouraz se correspondió con ningún patrón genético conocido. «Hicieron la multiplicación, seleccionaron varios clones e hicieron una plantación experimental. Con la Estaladiña, ya vieron que era una variedad que tenía unas cualidades excepcionales, sobre todo por la acidez que presenta», repasa Gómez. De momento, la Mouraz sigue en pruebas. Es una uva de ciclo largo, bastante productiva y resistente y no tiene mucho grado alcohólico.

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