Ponferrada declara la guerra al vertido ilegal de escombros con 38 expedientes sancionadores y hasta 10.000€ de multa
La Concejalía de Medio Ambiente ha eliminado otros 24 puntos negros en zonas periurbanas y el entorno natural del municipio y advierte del aumento del abandono de muebles y enseres junto a los contenedores

Uno de los vertederos de escombros localizados en el municipio de Ponferrada.
La Concejalía de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Ponferrada ha abierto, este año, 38 expedientes sancionadores a personas que han arrojado residuos, principalmente escombros, en zonas periurbanas o, directamente, en el entorno natural. Son 38 nuevos casos -en los que el infractor fue localizado y obligado a recoger lo que había tirado- que se suman a los 24 puntos negros preexistentes en los que ha habido que intervenir para eliminar vertederos de escombro en diferentes barrios de la ciudad y pedanías. Esto último se ha hecho mediante un contrato menor a la empresa Rilo, que gestiona una planta de tratamiento de este tipo de residuos en el polígono industrial de La Llanada y se ha encargado de retirar los restos de ladrillos, azulejos y otros desechos de obra y procesarlos en su planta para hacer zahorra.
En el caso de esos 24 vertederos ilegales eliminados, "los incívicos se han salido con la suya, porque no hemos podido localizarlos, ya que son casos de hace tiempo", asegura el concejal de Medio Ambiente, Carlos Fernández. No sucede lo mismo con quienes sí han sido pillados, que se enfrentan a sanciones de 901 euros que, no obstante, se pueden incrementar considerablemente en función de la peligrosidad de los residuos. Hay sanciones graves y muy graves, como la que también este año fue detectada y supuso una multa económica de 10.000 euros para alguien que decidió tirar botes de pintura. "Eso es tóxico", recuerda el concejal.
La ubicación de estos puntos negros es dispersa y se entiende de manera generalizada por todo el municipio, pero sí hay zonas más conflictivas que otras. La que media entre la Fundación Ciudad de la Energía y la autovía A-6, en el entorno de la senda de Los Romeros, es una de ellas. "Ahí se ha encontrado mucho porque es una zona cercana a la ciudad, por la carretera que sube al antiguo Trotón, con varios caminos", explica Fernández. También en Santo Tomás de las Ollas y Dehesas se dan casos con cierta asiduidad.
Precisamente, en estas dos pedanías están localizadas las plantas de tratamiento de escombros que gestionan Rilo y Bierzo Recicla y se puede dar la circunstancia de que "algunas personas acudan a estas instalaciones para depositar los residuos, se las encuentren cerradas y, por no regresar a casa con ellas, de camino las dejan tiradas por cualquier lado", apuntó Carlos Fernández, condenando tal conducta.

Vertido en el entorno de Ponferrada.
El concejal de Medio Ambiente establece una relación directa entre el número de sanciones impuestas y el incremento de la vigilancia por parte de la Policía Municipal, que "trabaja en permanente colaboración con esta Concejalía" y también con la Policía Nacional, el Seprona de la Guardia Civil y Protección Civil. Asegura que el volumen de casos se ha ido reduciendo precisamente por ese control. "Son más lo que se han pillado que los que no y eso demuestra que la vigilancia y la investigación están dado resultado. Hemos visto que el número de casos va a la baja, porque la gente ya sabe a lo que se enfrenta; pero me gustaría que no hubiera ninguno", afirma el edil, que hace un llamamiento al civismo para que "no se arrojen escombros en la periferia de la ciudad ni en montes ni en caminos".
Muebles y enseres
Si bien el abandono de escombros es "el problema más grave" al que se enfrenta la Concejalía de Medio Ambiente de Ponferrada en lo que a comportamiento ciudadano se refiere, no es el mayoritario. Está aumentando el abandono de muebles y enseres junto a los contenedores, hasta convertirse en un problema preocupante, asegura el concejal delegado del área.
"Este año ha ocurrido mucho, sobre todo en verano", explica Fernández para, después, recordar que hay un Punto Limpio que se encarga de ello de manera organizada que, además, se está viendo afectado por estos casos. "Esto no se debe hacer, porque el camión de la basura no recoge muebles ni colchones ni somieres ni enseres de este tipo. Es el camión del punto limpio el que tiene que dejar sus rutas habituales para ocuparse de ello y eso causa una desorganización del servicio".
Carlos Fernández recuerda que es tan sencillo como comunicarse con el Punto Limpio y ahí le informará de qué día y a qué hora puede sacar los enseres a la calle. O también se puede acudir directamente al Punto Limpio, en la carretera de Los Muelles, o la planta de tratamiento de residuos que gestiona la Diputación de León y que está también en Santo Tomás de las Ollas.