El plan es liberar el suelo industrial para atraer a nuevas iniciativas empresariales
El desmantelamiento de la térmica Compostilla II se aproxima al 90%
Las calderas de los grupos cuatro y cinco ya se han desmontado en su totalidad y se espera que el proyecto se cierre por completo en el cuatro trimestre de 2026

Vista general de lo que queda de la central térmica Compostilla II.
El proyecto de desmantelamiento de la central térmica de Compostilla II, la que fuera un icono de la generación eléctrica en Castilla y León, encara ya su recta final. A cierre de este ejercicio, los trabajos de desmontaje del coloso de Cubillos del Sil ya rozan el noventa por ciento y se han logrado hitos de relevancia, como liberar por completo las calderas de los grupos 4 y 5, según informan fuentes de Endesa. El plan es liberar este suelo industrial de alto valor a lo largo de 2026 para que «pueda atraer a nuevas iniciativas empresariales que catalicen el desarrollo económico del Bierzo», recuerdan desde la multinacional energética.
«El proyecto de desmantelamiento de la central térmica de carbón de Compostilla II ya alcanza un alto grado de avance. De hecho, en este último año nos estamos acercando al 89%», ha destacado el responsable del proyecto por parte de Endesa, Joao Carlos Augusto Paixao. «Cabe destacar que ya hemos conseguido desmantelar las calderas de los grupos 4 y 5 en su totalidad, quedando únicamente en esa zona el edificio de alimentación de carbón o edificio de tolvas», añadió él mismo, que también ha subrayado los progresos que se han logrado en el grupo 3, donde «hemos conseguido desmantelar el cuerpo de la caldera, así como todos los equipos de las naves de turbinas y caldera», asegura.

Los trabajos avanzan según lo previsto.
Compostilla II fue inaugurada en el año 1972 y ampliada posteriormente hasta 1985. El cierre de la instalación, por su pérdida de competitividad en el mercado debido al encarecimiento de los precios de emisión de dióxido de carbono y el incremento de las restricciones medioambientales por parte de la Unión Europa (UE), se produjo en junio de 2020, cuando su capacidad era de algo más de 1.000 megavatios. El complejo industrial ocupa una superficie total de unas 375 hectáreas y la instalación contaba con cinco unidades térmicas: las unidades 1 y 2 ya han sido completamente desmanteladas, mientras que se están ultimando los trabajos en las unidades 3, 4 y 5, que todo apunta que estarán concluidos a lo largo de 2026, explica Endesa.

Las estructuras de la central ya están desnudas.
«Si todo continúa con el ritmo planificado —adelanta Joao Carlos Augusto Paixao— esperamos terminar el desmantelamiento de todos los grupos en el cuarto trimestre del año próximo». El desmantelamiento de esta emblemática central térmica sigue los altos estándares de sostenibilidad que caracterizan a los proyectos impulsados por Endesa. En este sentido, la compañía lo posiciona como un ejemplo perfecto de economía circular, al valorizar la práctica totalidad de los residuos generados, También de compromiso con el empleo local, ya que la mayoría de los trabajadores que han sido contratados para la ejecución del desmantelamiento son de la zona.
«Me gustaría destacar que en este proyecto hemos conseguido valorizar más del 95% de los materiales generados hasta la fecha (170.000 toneladas) y que hemos acumulado más de 1.200.000 horas de trabajo, con un promedio de trabajadores en este pasado mes de noviembre de 104, de los cuales más de dos tercios son locales (74%)», incide Augusto Paixao.

Trabajos de desmantelamiento.