Casi 70 operaciones se realizan con el robot Da Vinci en el primer año
Este sistema convierte los movimientos de las manos en impulsos a los brazos robóticos

Imagen de uno de las operaciones efectuadas con este sistema quirúrgico.
La Gerencia de Asistencia Sanitaria del Bierzo (Gasbi) ha llevado a cabo un total de 69 cirugías, en el primer año, con el robot quirúrgico Da Vinci, que se puso en marcha en el centro hospitalario berciano en diciembre de 2024 tras una inversión de 1,63 millones de euros financiados con el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (Feder). Con este sistema quirúrgico, el cirujano opera directamente sobre el paciente a través de un «robot esclavo», es decir, una consola que reproduce los movimientos de las manos de quien lo controla.
Y es que este novedoso sistema traduce los movimientos de las manos del médico en impulsos que son trasmitidos de forma literal a los brazos robóticos, permitiendo llegar a zonas de difícil acceso. El sistema Da Vinci consta de tres componentes: la consola quirúrgica, el carro del paciente y la torre de visión. Mediante la consola, el cirujano controla el endoscopio 3D que muestra una imagen tridimensional del campo operatorio. El carro del paciente se compone de cuatro brazos destinados a soportar el instrumental quirúrgico y el endoscopio. En la parte posterior, dispone de un teclado táctil y los mandos para la selección de la tipología de intervención. La torre de visión contiene la unidad central de elaboración y procesamiento de la imagen a través de un monitor de pantalla táctil de 24 pulgadas, un electrobisturí y un sistema de vídeo en alta definición para tener un control total de la imagen. Hay que recordar que desde la Gasbi se ha renovado, recientemente, uno de los quirófanos para poder adecuarlo al funcionamiento de este novedoso sistema tras una inversión de 27.685 euros, IVA incluido.
Servicio Urología
En las primeras intervenciones se destacan las realizadas por el Servicio de Urología del Hospital El Bierzo que finalizó con éxito dos prostatectomías radicales (extirpación de la glándula prostática) y que, gracias al Da Vinci, permitió conservar los nervios implicados en la incontinencia urinaria y la disfunción eréctil de manera más precisa.
Por otra parte, la combinación del robot y la habilidad de los cirujanos de la Gasbi ha permitido que el tamaño de las incisiones realizadas haya sido más pequeño, lo que deriva en un mejor y más corto periodo postoperatorio, con menos dolor, menos probabilidades de complicaciones y, en definitiva, una incorporación más rápida a la vida diaria de ambos pacientes, que ya están recuperados en sus domicilios.