La Junta habilitará un carril en la CL-631 tras el argayo para evitar el penoso desvío por La Recuelga
La situación del paso alternativo es muy mala, con socavones, grandes charcos, grava suelta, terreno inestable y sin iluminación

Un coche pasa sobre uno de los grandes charcos en el desvío por La Recuelga.
A última hora del día 4 de enero, parte de la montaña que linda con la CL-631 (Ponferrada-Villablino) volvió a derrumbarse, esta vez en Santa Cruz del Sil, y aquel argayo ha obligado a mantener cortada la carretera desde entonces. El tráfico se está desviando por el paraje industrial de La Recuelga, justamente por detrás del viejo lavadero de carbón del mismo nombre, y la situación de este tramo es lamentable. Hay baches, grava y piedras sueltas, tierra y grandes acumulaciones de agua. Sin iluminación específica, solo unos pivotes rojos señalan el camino en plena noche. El peligro es evidente, aunque el trayecto sea corto. La Junta de Castilla y León es conocedora del estado y fuentes consultadas por este periódico aseguran que se está trabajando para abrir, cuanto antes, un carril de paso en la propia CL-631.
El pronóstico del talud es mucho menos grave que el que obligó a intervenir durante meses unos metros más arriba, en la entrada del barrio de La Estación, y la limpieza de la parte alta del mismo ya ha concluido, aseguran fuentes de la Delegación Territorial de la Junta. No obstante, aunque el material que estaba suelto o podía desprenderse ya se ha eliminado, el plan ahora es asegurar esa pared de roca y, mientras duren los trabajos, la idea es reabrir un carril y regular con semáforo el paso de los vehículos, como ya se hizo en la ocasión anterior. Fechas concretas todavía no se manejan, pero desde la Junta garantizan que será cuestión de días.

Estado que presenta el paso para sortear el argayo de la CL-631.
Mientras que esa solución no llega, La Recuelga sigue siendo el lugar de paso (evita el desvío por Sorbeda o, incluso Fabero) y las capas de zahorra que han esparcido en algunos puntos no resuelven el problema. Es continuo el trajín de coches en la única carretera que une el Bierzo con Laciana y con Asturias y a duras penas se cruzan dos en algunos tramos por el mal estado del terreno. La situación se complica estos días con la lluvia persistente. Así, los usuarios aguantan otra vez el tirón en una carretera que sigue esperando una mejora integral desde hace años.