Piden 12 años de cárcel para el acusado de asestar un machetazo a un portero de una discoteca de Ponferrada
La brutal agresión se produjo hace dos años y el acusado, que será juzgado el jueves en la Audiencia Provincial, está en prisión provisional desde entonces

La agresión de produjo en la calle Mateo Garza, aquí en imagen de archivo.
La Audiencia Provincial de León juzgará, el próximo jueves, al hombre acusado de intentar matar de un machetazo al portero de la discoteca Richmond de Ponferrada en la madrugada del 11 de febrero de 2023 y la Fiscalía pide para él doce años de cárcel por un delito de asesinato en grado de tentativa y el pago de más de 74.000 euros a la víctima que, como consecuencia de la brutal agresión, sufrió lesiones severas en la oreja izquierda y la cabeza, además de insuficiencia respiratoria aguda severa, plexopatía braquial izquierda y un cuadro ansioso depresivo reactivo.
Los hechos que se enjuiciarán la próxima semana y por los que el acusado ya entró en prisión una vez que se entregó a la policía se produjeron hace ahora dos años. Él y otro joven que le acompañaba —al que el Ministerio Fiscal imputa un delito leve de lesiones— iniciaron una discusión con una pareja en el exterior de la discoteca que obligó al portero al intervenir para solicitarles que abandonaran el lugar. Lejos de marcharse, los dos procesados trataron de acceder a la discoteca y, ante la negativa del portero de permitirles la entrada, este recibió un puñetazo que provocó que acaba reduciendo a su agresor, inmovilizándolo en el suelo. En este momento, el ahora acusado lo atacó por la espalda con un machete de 40 centímetros de hoja. «Le asestó un golpe en la cabeza que provocó que comenzara a sangrar abundantemente y que parte del cuero cabelludo y de la oreja quedaran colgando», recoge el escrito de la Fiscalía.
Perpetrada la agresión, ambos individuos abandonaron el lugar corriendo, aunque el que había asestado al puñetazo al portero fue interceptado por los propios empleados de la discoteca. El autor de machetazo si logró escapar, pero se activó una orden de búsqueda y captura que se anuló una vez que él mismo se entregó en dependencias de la Policía Nacional de Ponferrada poco después de las siete de la tarde del mismo día de la agresión. Además de confesar, el agresor acompañó a los agentes hasta el lugar donde había enterrado el arma. Desde aquel día está privado de libertad, en prisión provisional desde el 13 de febrero de 2023, prorrogada hasta el 13 de febrero de 2027 por resolución del 21 de enero de 2025.
Las lesiones sufridas por el portero necesitaron de más de una asistencia facultativa, tratamiento médico, psicoterapia y cirugía reconstructiva del hellix, sutura de scalp craneal e injerto laminar en cuero cabelludo. Permaneció ingresado un mes, precisando de 471 días de curación.