Diario de León

La Diputación revisó y mejoró los protocolos de seguridad tras la queja de 15 familias por el trato a sus hijos en un campamento

Defiende haber dado una respuesta "rápida y eficaz", acordando que los monitores pidieran disculpas y la extinción de la relación laboral de estos con la empresa adjudicataria y ofreciendo "el apoyo necesario en las múltiples comunicaciones"

Fachada del Palacio de los Guzmanes, sede de la Diputación de León.

Fachada del Palacio de los Guzmanes, sede de la Diputación de León.EUROPA PRESS

Publicado por
M. C.
Ponferrada

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La Diputación de León defiende su papel en el caso de las quince familias que han denunciado el supuesto trato vejatorio que sus hijos recibieron por parte de algunos monitores durante su participación en un campamento, celebrado del 13 al 19 de julio en el Bierzo. Constata que fue el 21 de aquel mes (dos días después del fin de la actividad) cuando el Servicio de Juventud provincial recibió las primeras quejas formales y asegura que desde ese mismo momento se tomaron las medidas oportunas, en comunicación directa con la empresa y los afectados y revisando y mejorando los protocolos de seguridad y supervisión.

La Diputación insiste en  que ha tratado de dar una "respuesta rápida y eficaz a las familias" y explica que los dos monitores señalados por los padres afirmaron "haberse visto retados y superados por el comportamiento de varios niños y reconocieron no haber respondido de la manera más adecuada". También recuerda que ambos "señalaron en todo momento que se había tratado de un comportamiento estrictamente personal, sin que la empresa adjudicataria y tampoco la Diputación de León tuvieran responsabilidad alguna".

"Los dos monitores señalados afirmaron haberse visto retados y superados por el comportamiento de varios niños y reconocieron no haber respondido de la manera más adecuada"

La institución provincial confirma en su respuesta que los dos monitores "reconocieron que se habían extralimitado" pero también considera que "no se puede hablar de un túnel del terror y el desconcierto en las respuestas" y niega que "estos hechos respondan a un patrón general". También explica haber tenido conocimiento de que "dos de los niños fueron advertidos de su posible expulsión y que esto se comunicó a sus familias, aunque esa expulsión no llegó a producirse".

Al tiempo que recuerda que el campamento de verano es "un servicio que la Diputación externaliza y que presta una empresa ajena a la institución", fuentes de la misma detallan los pasos que se dieron desde el servicio de Juventud. Así, "conforme a los protocolos de la inspección", se acordaron como medidas que los monitores pidieran disculpas a los niños y a las familias y su extinción de la relación laboral con la empresa. También se determinó que "la Diputación estableciera mecanismos para que los coordinadores de la actividad conozcan bien la convocatoria y sus condiciones" y, de cara a próximas convocatorias, "incidir con las familias en la necesidad de que los niños y niñas tengan un comportamiento respetuoso hacia los monitores y que, en caso contrario, se procederá a su expulsión". 

"Aunque los monitores reconocieron que se habían extralimitado, no se considera que se pueda hablar de 'un túnel del terror' y el desconcierto en las respuestas y estos hechos no responden a un patrón general"

La Diputación de León insiste en que ha resuelto las reclamaciones planteadas por las familias en lo que así ha sido posible. En relación al esclarecimiento y evaluación de los hechos relatados, incide en que se tomaron las medidas ya enumeradas y se "revisaron y mejoraron los protocolos de seguridad, supervisión y comunicación transparente con las familias y en coordinación con la empresa adjudicataria". Además, explica que se ha ofrecido a los denunciantes "el apoyo necesario en las múltiples comunicaciones que se han tenido con ellos" y estos "han rechazado cualquier ayuda profesional o de otro tipo".

"Se ha ofrecido a las familias el apoyo necesario en las múltiples comunicaciones que se han tenido con ellas"

La devolución del importe pagado que piden las familias, que dicen que no se cumplieron las condiciones publicitadas, "fue desestimada porque los motivos alegados no se corresponden con las causas de devolución acordadas. De hecho, los menores permanecieron en el campamento durante toda su extensión". Y en cuanto al papel de la coordinadora, de la que las familias critican que no pidió disculpas formales ni asumió los hechos, la institución provincial asegura que "tanto ella como los monitores que formaron parte del campamento pidieron disculpas a las familias afectadas".

La respuesta del Instituto de Juventud 

Fuentes del Instituto de Juventud de Castilla y León, que depende de la Consejería de Familia y tiene una unidad de inspección y prevención de riesgos en actividades juveniles, confirman a este periódico haber recibido la queja conjunta de estas familias el pasado mes de diciembre y aseguran que se solicitó un informe a la empresa que gestionó la actividad para valorar los hechos ocurridos. La versión de esta y del personal fue totalmente contraria a la ofrecida por las familias y, analizada la documentación y teniendo en cuenta que el campamento se celebró en julio y la queja no les llegó hasta diciembre, el Instituto de Juventud no consideró oportuno iniciar un expediente sancionador a la empresa por incumplimiento de la normativa, ya que al tener conocimiento meses después del hecho, no cabía la posibilidad de hacer ninguna comprobación.

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