El Consorcio busca asegurar todo el perímetro y mejorar la gestión del yacimiento
Castro Ventosa será objeto de una actuación urgente de consolidación
La Junta de Castilla y León abre vías de colaboración con Villafranca del Bierzo y Cacabelos tras la caída de la muralla y los ayuntamientos deben aportar un informe técnico con valoración presupuestaria

Uno de los derrumbes de la muralla en Castro Ventosa. El acceso al yacimiento está cortado.
La caída de parte de la muralla del yacimiento arqueológico de Castro Ventosa —también Castro Bergidum— fue una consecuencia directa del tren de borrascas que ha soportado el Bierzo hasta hace tan solo unos días, con lluvias intensas continuadas que cargaron el terreno provocando el desprendimiento de las piedras del perímetro de este castro —en el que algunos sitúan el origen mismo del Bierzo- en dos puntos localizados a unos 200 metros de distancia. Además, en el acceso principal es visible también una grieta que preocupa ante un posible nuevo derrumbamiento. Por eso, habrá que intervenir de urgencia y así se hará después del informe redactado por un arqueólogo de la Junta de Castilla y León y con el compromiso adquirido por esta administración con los ayuntamientos de Cacabelos y Villafranca, que comparten el yacimiento e integran el denominado Consorcio de Castro Ventosa.
Una reunión de los responsables municipales con el director general de Patrimonio Cultural, Juan Carlos Prieto, ha servido para sentar las bases de acciones futuras ante las críticas, también evidenciadas en los últimos días, por la falta de mantenimiento del bien. El concejal de Cultura de Villafranca y presidente del Consorcio de Castro Ventosa, Diego García, explica que lo más inmediato será recoger y retirar las piedras desprendidas y asegurar las zonas contiguas a los puntos de derrumbe. Una acción calificada de urgente de la que se ocuparán los dos ayuntamientos. Más allá, el objetivo de ambos es asegurar todo el perímetro para evitar que se puedan volver a producir situaciones como la sobrevenida a principios de este mes de febrero.
«Se ha acordado que ambos ayuntamientos en los que se ubica el yacimiento realicen un informe técnico presupuestado de las necesidades y lo remitan a la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte para estudiar las posibilidades de colaboración», han asegurado fuentes de la Junta de Castilla y León. Por eso, Cacabelos y Villafranca ya han encargado a un ingeniero externo la realización de dicho informe que recoja las inversiones necesarias para garantizar la estabilidad del castro. Una vez lo tengan, «la Junta de Castilla y León lo valorará y se procedería a ver qué vías de financiación son posibles», explicó García. La primera inversión sería para costear la actuación inicial de consolidación de las zonas de la muralla donde se han caído las piedras y el Consorcio tratará de conseguir una inversión mayor para actuar en todo el perímetro.
«Hay una zona con una grieta alarmante que está bastante alejada de donde se han producido los dos desprendimientos y nos preocupa que, una vez que empiece a secarse el terreno después de las lluvias, también haya desprendimientos de la muralla en ese punto», apuntó el presidente del Consorcio. Una fisura considerable de la que ya ha dejado constancia escrita el arqueólogo de la Junta que realizó la valoración inicial. Su informe recoge también problemas en el acceso a Castro Ventosa desde Pieros (Cacabelos) debido al desplazamiento de una plancha de hormigón que impide el paso a vehículos de motor.