Tecnología Lego diseñada en Bembibre para proteger Las Médulas del fuego
Un grupo de alumnos del instituto Señor de Bembibre ha participado en la 'First Lego League Challenge' con un robot capaz de afrontar misiones inspiradas en el incendio que asoló el paraje Patrimonio de la Humanidad el pasado verano

el equipo Medulinkers de El Señor de Bembibre, en la competición.
Un grupo de alumnos del Instituto de Educación Secundaria Señor de Bembibre (Bembibre) ha participado, por segundo año, en la First Lego League Challenge, un programa educativo dirigido a niños y jóvenes de entre 10 y 16 años que fomenta habilidades en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas mediante robótica Lego. Los equipos tiene que resolver retos de impacto real a partir de iniciativas de innovación y el berciano, denominado Medulinkers, se presentó con un proyecto sobre la protección de Las Médulas, titulado 'Cuando el fuego amenaza la historia' e inspirado en el incendio que asoló el paraje Patrimonio de la Humanidad el pasado verano.
Lo que estos alumnos del Señor de Bembibre hicieron fue diseñar y programar un robot con tecnología Lego Spike "capaz de afrontar con precisión distintas misiones técnicas sobre un tablero de competición", explicaron fuentes del centro educativo. "Estas pruebas simulan retos relacionados con la exploración y protección del patrimonio, lo que exigió al equipo trabajar en el diseño mecánico, la estabilidad y la programación, aplicando conocimientos de ingeniería, robótica y pensamiento computacional", añadieron.

Foto de grupo del equipo de El Señor de Bembibre.
El objetivo de los Medulinkers con su misión en Burgos, donde se celebró esta competición internacional, que promueve las vocaciones científicas y tecnológicas entre el alumnado, ha sido "concienciar sobre la importancia de preservar enclaves patrimoniales mediante el uso de la tecnología".
El equipo del Señor de Bembibre está formado por alumnas y alumnos de primero, segundo, tercero y cuarto de la ESO. Son Alba, Uxía, Ainara, Violeta, Olga, Hugo, Iván, Óliver y Eneko que, durante varias semanas, han trabajado en el desarrollo del robot y del proyecto de investigación, con el apoyo de las profesoras María Victdoria Meilán y Cristina Calvo.