El Gobierno frena los parques eólicos Bierzo Wind por su impacto ambiental

Un parque eólico en la comunidad autónoma.
El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha descartado el desarrollo de los parques eólicos Bierzo Wind I y II tras emitir una declaración de impacto ambiental desfavorable, publicada hoy en el BOE.
La resolución concluye que el proyecto presenta riesgos significativos para el entorno natural que no pueden ser corregidos con las medidas planteadas.
La iniciativa, impulsada por la empresa Ekain Renovables, contemplaba la instalación de ocho aerogeneradores en los municipios de Encinedo y Benuza, en la zona de La Cabrera con una potencia total de 51 megavatios, además de la infraestructura necesaria para evacuar la energía generada hacia Galicia.
El área afectada se sitúa entre El Bierzo, La Cabrera y Valdeorras, una zona de alto valor ecológico y escasa alteración, donde el informe ambiental identifica importantes riesgos para la biodiversidad.
Entre las principales objeciones destaca la afección a especies protegidas, como el águila real, el aguilucho cenizo o la perdiz pardilla, catalogada en peligro de extinción, además de diversas especies de murciélagos.
El documento advierte de que la instalación de aerogeneradores podría provocar colisiones, pérdida de hábitat y una mayor presión sobre poblaciones ya vulnerables.
A ello se suma la proximidad a espacios incluidos en la Red Natura 2000 y su consideración como zona clave para la conservación de aves, factores que refuerzan la incompatibilidad del proyecto con la protección ambiental.
La resolución también tiene en cuenta los informes desfavorables de la Junta de Castilla y León y las alegaciones presentadas durante la fase de información pública, en su mayoría contrarias a la iniciativa.
Otro de los aspectos determinantes es el impacto visual. El Ministerio considera que la instalación de los aerogeneradores supondría una alteración “irreversible” del paisaje, además de afectar a montes de utilidad pública y a sus valores naturales.
Con todo ello, el órgano ambiental aplica el principio de precaución y concluye que el proyecto es ambientalmente inviable, al no poder garantizarse la protección de la fauna ni del entorno pese a las medidas correctoras propuestas.