Este sector industrial se encuentra muy expuesto por la crisis en Oriente Medio
La pizarra reclama ayudas al combustible como las aprobadas en la agricultura o la pesca
Las empresas del Bierzo y Cabrera alertan ante la necesidad de medidas urgentes

Las canteras de pizarra gastan todos los días miles de litros de combustible que se ha encarecido mucho.
La Federación Nacional de la Pizarra ha lanzado un mensaje de alerta sobre la situación del sector y traslada su «profunda preocupación» por el impacto que está teniendo en sus empresas la actual crisis energética derivada del conflicto en Oriente Medio. Como es sabido, la situación está provocando un fuerte incremento del precio de los carburantes y del transporte, tanto por carretera como por vía marítima y ello repercute en los costes, competitividad y precios de venta. Especialmente, esta situación está afectando de manera directa a la competitividad de un ámbito de actividad estratégico para las canteras leonesas de la zona del Bierzo y la Cabrera junto con las gallegas de Valdeorras; un sector altamente internacionalizado y con una gran dependencia de la logística. En este contexto de gran incertidumbre, la Federación Nacional de la Pizarra solicita la adopción de «medidas urgentes» que permitan paliar el incremento de los costes, en línea con las ya aprobadas para sectores como la agricultura, la ganadería o la pesca, que actualmente cuentan con ayudas específicas como subvenciones al combustible —incluyendo apoyos directos por litro consumido— y líneas de financiación para favorecer la liquidez y hacer frente a la subida de costes. El sector de la pizarra se encuentra especialmente expuesto a esta situación debido a su elevada dependencia de los carburantes en todas las fases de la actividad. Se trata de una industria intensiva en el uso de maquinaria en cantera y en el transporte del material hasta las fábricas, así como en el desplazamiento del personal, lo que implica un consumo muy elevado de combustibles. A ello se suma su marcada vocación exportadora, ya que en torno al 95% de la producción se destina a mercados internacionales, realizándose aproximadamente el 80% de estos envíos por carretera, lo que incrementa aún más la exposición al encarecimiento del transporte. El sector está viendo cómo se reduce su competitividad en los mercados internacionales, dado que resulta prácticamente imposible repercutir el incremento de los carburantes y del transporte en el precio final del producto. Esta circunstancia se agrava si se tiene en cuenta que los combustibles constituyen la segunda partida de gasto más importante para las empresas, solo por detrás de los costes de personal, en una actividad intensiva en mano de obra. Dicen los empresarios que el aumento sostenido de los costes de producción y de transporte a destino está generando una pérdida progresiva de competitividad frente a otros materiales alternativos, lo que puede tener consecuencias directas en la posición del sector.
Ante la merma de competitividad en los mercados internacionales desde la Federación Nacional de la Pizarra consideran imprescindible la puesta en marcha de medidas específicas para su ámbito de actividad equiparables a las de los otros sectores primarios. En este sentido, el presidente de la Federación Nacional de la Pizarra, Eliseo López, advierte de que «nos encontramos ante una situación preocupante ya que la subida de los carburantes encarece el precio del transporte generando un impacto muy negativo en un sector como el nuestro, fuertemente dependiente de la exportación y de la logística». «Por eso solicitamos medidas urgentes similares a las aprobadas para otros sectores como ayudas directas al combustible o líneas de financiación específicas», concluye el presidente de la Federación de la Pizarra.