Magaz de Abajo
Las dos pasiones de Jonathan López: música y política
Jonathan López se sube al escenario desde hace 19 años y los 9 últimos también dedica su tiempo a la política la pedanía de Magaz de Abajo

López en una reciente actuación. DL
Si echamos la vista atrás, Jonathan López comenzó en el mundo de la verbena hace 17 años, aquí al lado, en Galicia. Podría ser la historia de cualquier joven de 35 años con pasión por la música. Sin embargo, Jonathan compagina las casi cien actuaciones que realiza con su trío, La Gozadera, con otra de sus grandes vocaciones: la política.
Actualmente, es alcalde pedáneo de la Junta Vecinal Magaz de Abajo, localidad perteneciente al municipio de Camponaraya. «Empecé en el mundo de la verbena con 17 años, trabajando en un grupo de Galicia. A partir de ahí pasé por varias formaciones y orquestas, tanto de Galicia como de León», explica.
En cuanto a su faceta de servicio a sus vecinos, también tiene una amplia trayectoria. «Entré como vocal en la Junta Vecinal de Magaz de Abajo, que es mi pueblo y del que estoy súper orgulloso», señala. Además, añade que lleva ya tres legislaturas: «Dos de ellas como vocal y ahora como alcalde pedáneo, tras el fallecimiento de Miguel García— murió en 2025 en accidente de tráfico-, quien confió en mí para designarme como su sustituto. Siempre lo recordaré como mi referente y se le echa mucho de menos».
Su doble dedicación no sorprende a sus vecinos, que conocen bien su recorrido. «Me conocen desde pequeño. Llegué a Magaz de Abajo cuando tenía seis años, aquí conozco a todo el pueblo: mayores, jóvenes y niños. Todo el mundo sabe que la música ha sido siempre mi vida, y poder compaginarla con la política es un privilegio», relata.
Jonathan López confiesa que el nivel de las orquestas en la comarca berciana es muy alto. De hecho, con La Gozadera rondan el centenar de actuaciones anuales, demostrando que, con organización, ambas responsabilidades son compatibles.
«Pienso que hay tiempo para todo; lo importante es implicarse y ser consecuente con tus obligaciones», afirma. Además, precisa que la mayoría de los ensayos se concentran en los meses de invierno.
Las orquestas atraviesan uno de sus mejores momentos. No hay fiesta popular que se precie sin la nota musical de una buena formación y ahí las orquestas, tríos y similares tienen su territorio conquistado. «La demanda musical actualmente abarca desde el pase de baile clásico, con cumbias, pasodobles y merengues, hasta estilos más actuales como reguetón, pop y el rock de siempre», comenta.
Finalmente, Jonathan tiene claro cómo le gustaría ser recordado. «Como una persona humilde, a la que le encanta la música, que su gente lo quiera, lo respete y lo tenga en cuenta para lo que se necesite». Y añade un deseo muy personal: «Que mi pueblo esté orgulloso de mí». En lo musical, su objetivo «es seguir creciendo y avanzando».