Tras la huella del poeta que fue maestro en Primout
Páramo del Sil ha empezado a dar forma física a la ruta de homenaje a Ángel González, un itinerario diseñado junto al Club Xeitu que mezclará literatura y paisaje

En el alto de Primout, el pueblo en el que fue maestro, ya se atisba la figura de Ángel González. En acero. Ha vuelto para quedarse de donde nunca se fue su memoria. En Páramo del Sil, donde vivió tres años y trazó los versos de algunos de los poemas que dieron forma a su primer libro, sigue venerándose al poeta. Tanto que hay un proyecto cultural (BiblioSil) que gira en torno a su nombre, con varias vertientes y una realidad común: el homenaje al hombre ilustre que entregó la montaña al cielo y le regaló pasos al río. Ángel González será también guía incorpóreo de un ruta que sigue el recorrido de sus propias huellas y que el Ayuntamiento de Páramo del Sil ya ha empezado a señalizar con la colocación de la primera figura. Serán tres, una de ellas en la antigua escuela de Páramo, que fue su casa y será el punto de partida.
El Club Xeitu y el propio Ayuntamiento de Páramo del Sil son los artífices de la ruta «Los pasos del poeta» entre Páramo del Sil y Primout. Un recorrido de nueve kilómetros y medio por el viejo camino que comunicaba ambos pueblos, que se irá señalizando y seguirá «una serie de hitos en los que los versos de Ángel González se fusionan con el paisaje», explica Xeitu. Un recorrido literario con vistas a las sierras de Ancares y Gistredo en el que se establecerá un diálogo entre la literatura y el entorno natural.
Esta que está naciendo es una de las iniciativas más destacadas de ese proyecto (BiblioSil) que plantea un modelo de animación a la lectura que parte de la recuperación de autores y libros vinculados al territorio y que se desarrolla mediante diferentes acciones: puntos de intercambio de libros, acceso digital a contenidos a través de códigos QR, la edición de una publicación y una serie de pódcast concebidos para difundirse desde y para el propio territorio.
El itinerario «Los pasos del poeta» comienza en la casa en la que Ángel Gónzalez vivió, junto a su madre —que era maestra— y su hermana cuando marchó de Oviedo para curar la tuberculosis. Desde ahí siguen hasta el barrio de Las Campas y se adentra en la montaña entre castaños, prados y cortines de miel.
Después, desciende por el arroyo de la Retuerta para volver a subir entre plantaciones de pino, cerezo y roble. En la campa de los Balbones, el recorrido abandona la pista para alcanzar el mirador principal, el que permite observar, al lado de Ángel González, «la magnitud y la magia de estas montañas del Alto Sil que son poesía, en las que él nació como poeta», subrayan también desde el Club Xeitu.
En ese mirador, el alto de Primout, empieza el final de trayecto de esta ruta de senderismo y literatura, justo donde un tornicho define el paso en invierno. El camino empieza a descender hacia el pueblo de destino, donde se está restaurando el edificio de la escuela en la que el poeta dio clase y vivió durante unos meses, en la primavera de 1947.