Las obras de la iglesia de Arganza podrían comenzar en verano
Doce meses después, los vecinos continúan a la espera del inicio de las obras que acometerá la Diócesis de Astorga para la construcción de una nueva cubierta que se derrumbó

Vista exterior de la iglesia de Arganza.
Hace justo un año que el techo de la iglesia románica de Arganza se derrumbó. Doce meses después, los vecinos continúan a la espera del inicio de las obras que acometerá la Diócesis de Astorga para la construcción de una nueva cubierta, una actuación presupuestada en 212.000 euros. La intervención obligará a desmontar por completo la estructura actual por evidentes motivos de seguridad. «Esperamos que las obras comiencen este verano», señala el alcalde de Arganza, el bercianista Javier Ovalle, quien explica que, desde el desplome, los actos religiosos se han trasladado a la iglesia de San Miguel de Arganza, donde actualmente se celebran los funerales y las principales festividades religiosas del municipio.
El regidor también informa de que el Ayuntamiento ha solicitado una subvención al Instituto Leonés de Cultura, dentro de la convocatoria de Iglesia Abierta, por importe de 40.000 euros destinada a la retirada de escombros y a las primeras labores de acondicionamiento del templo. Esta ayuda se encuentra todavía pendiente de resolución, previsiblemente para dentro de un mes.
En cuanto al calendario de ejecución, Ovalle precisa que por el momento no existe una fecha concreta para la finalización de los trabajos, dependientes de la Diócesis de Astorga, aunque confía en que las actuaciones puedan desarrollarse sin contratiempos una vez comiencen.
Cabe recordar que el proyecto de recuperación contempla la reconstrucción integral del tejado y la reposición de diversos elementos dañados por el derrumbe de la bóveda de ladrillo ocurrido en junio del pasado año. Entre ellos figuran los bancos, el sistema de megafonía y parte del pavimento interior del templo.
La iglesia de Arganza es un edificio de gran valor patrimonial y conserva elementos de origen románico y en sus muros aún pueden apreciarse vestigios de antiguos arcos góticos que posteriormente fueron cegados. La configuración actual del templo responde, a las reformas realizadas entre finales del siglo XVII y comienzos del XVIII.