El Bierzo pone a disposición cerca de quince bibliotecas de libros libres
El colectivo A Plena Cultura desarrolla este proyecto de intercambio para todos los públicos

Iván Alonso con los reponsables de la bibliotecas de libros libres del entorno rural de Ponferrada.
Con el objetivo de fomentar la lectura y acercar la cultura al medio rural nacieron las bibliotecas de libros libres. En la comarca de El Bierzo esta iniciativa está en pleno auge y ya existen cerca de una quincena repartidas por diferentes localidades, como Santa Marina de Torre, Fabero, Villamartín del Sil, Noceda, Villafranca del Bierzo, Chano (Peranzanes) o Villar de los Barrios, entre otras.
La pandemia de la Covid-19 impulsó nuevas formas de ocio al aire libre y favoreció el desarrollo de propuestas como esta. Según explica Santiago Asenjo, del colectivo A Plena Cultura, la colaboración entre asociaciones, pedanías y ayuntamientos resulta fundamental para poner en marcha este servicio de préstamo e intercambio de libros.
El funcionamiento es sencillo. En primer lugar, es necesario contar con una persona del pueblo que actúe como «cómplice» de la iniciativa y se encargue de comprobar que todo esté en orden, además de organizar, siempre que sea posible, actividades de dinamización cultural. Otro aspecto clave es la ubicación de la biblioteca, que debe situarse en un lugar accesible para cualquier persona. Asimismo, este servicio complementa el trabajo de los bibliobuses que recorren las zonas rurales. Asenjo recuerda que cualquier persona puede llevarse un libro prestado, siempre con el compromiso de devolverlo una vez leído y, si es posible, aportar otro ejemplar para mantener vivo el intercambio. La oferta es muy variada, con títulos pensados para todas las edades y gustos.
La zona rural del municipio de Ponferrada también cuenta con este servicio desde hace más de un año. Tal y como explica el teniente de alcalde y concejal de Medio Rural, Iván Alonso, la respuesta vecinal está siendo muy positiva. «La población es bastante respetuosa y no vandaliza ni los libros ni las casetas donde se alojan», destaca. Además, Alonso señala que la iniciativa busca recuperar antiguos hábitos de convivencia y encuentro en los pueblos. En el caso de Ponferrada, las bibliotecas libres se complementan con espacios dedicados a los juegos tradicionales al aire libre. Actualmente existen en Rimor, San Esteban de Valdueza y Villar de los Barrios. El concejal no descarta ampliar este servicio cultural a otras localidades, como la Abadía de Compludo, Peñalba de Santiago o Villanueva de Valdueza. «Cuanta más red haya, mejor funcionará, porque hay gente que aporta libros que tiene en casa y se genera un movimiento constante de intercambio», concluye.
En una época dominada por las pantallas y la inmediatez, estas pequeñas bibliotecas recuerdan que un libro también puede viajar de mano en mano, enlazando historias y personas. Cada ejemplar que cambia de lector deja de ser solo un objeto para convertirse en un punto de encuentro, demostrando que la cultura también echa raíces allí donde la comunidad la hace suya.