Peranzanes estudia pedir la declaración de “zona catastrófica” tras la ríada del día 16
El temporal destruyó el acceso a la localidad de Faro y causó importantes destrozos en el cauce del río Cúa

Estado de la carretera de acceso al Valle Fornela tras la riada.
El Ayuntamiento de Peranzanes estudia solicitar la declaración de «zona catastrófica» tras la dana que sufrió el valle de Fornela el pasado día 16. Así lo avanzó esta mañana la alcaldesa, Henar García, quien describe el panorama como «desolador». Asimismo, indicó que el Consistorio ya ha iniciado conversaciones con distintas administraciones, ya que con los recursos municipales resulta inviable afrontar la reconstrucción. Además, señaló que, si se produjera un nuevo episodio meteorológico similar, los problemas volverían a repetirse, puesto que varios puentes también presentan daños.
El temporal destruyó el acceso a la localidad de Faro y causó importantes destrozos en el cauce del río Cúa. Por ello, García explicó que ya se han retirado toneladas de madera acumuladas en el cauce, que afectan a una franja de unos 20 metros. No obstante, los trabajos de limpieza y recuperación se prolongarán durante varias semanas. Con el objetivo de agilizar estas labores, el Ayuntamiento ha solicitado maquinaria especializada a la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil. García pide comprensión y tranquilidad a vecinos y visitantes. Además, explica que ya se ha habilitado un acceso provisional que permite circular con seguridad para atender desplazamientos esenciales y posibles emergencias.
Por estos motivos, el Ayuntamiento considera que el acceso al valle no podrá restablecerse por completo antes de la celebración de las tradicionales danzas del 15 de agosto. De hecho, García avanza que es posible implantar un sistema de regulación del tráfico mediante semáforos con el fin de garantizar la seguridad de los usuarios en los tramos afectados.
En la tarde del martes 16 de junio descargó una gran cantidad de agua que provocó una importante crecida del caudal del río y el arrastre de tierra, maleza, piedras y troncos, que han bloqueado y dañado la carretera.
La Diputación consiguió abrir un carril el miércoles y restablecer parcialmente la circulación mientras siguen trabajando.