La revista La Curuja dedica su número de julio a la memoria de Pepín el de Olin
La publicación berciana reúne trabajos sobre Noceda, el Camino de Santiago, Labaniego y las cuencas del Boeza y Tremor

Imágen de portada de la revista cultural
Con la llegada del verano, la revista La Curuja vuelve a su cita con la publicación de un nuevo ejemplar. La edición estival, correspondiente al número 35 de su segunda época, dedica un protagonismo especial a la memoria de Pepín el de Olina, cuya figura ocupa la portada y las páginas finales de una publicación que mantiene su compromiso con la historia, el patrimonio y la memoria de El Bierzo desde su nacimiento en el seno de Gistredo, en Noceda.
Manuel Cuenya, editor de la revista, firma un emotivo homenaje a Pepín el de Olina, recientemente fallecido, en el que reivindica su papel como una figura querida y vinculada a la vida de la comarca. Este reconocimiento cierra una edición que vuelve a poner en valor la memoria colectiva berciana y la importancia de conservar sus protagonistas y sus historias.
El periodista y escritor ponferradino Toño Criado abre este número con un recorrido por Noceda del Bierzo, localidad que durante las décadas de los años setenta y ochenta llegó a ser conocida como «la Suiza berciana», un apelativo que recordaba el auge turístico y el atractivo paisajístico de la villa.
La publicación continúa con un trabajo de la nocedense Nanci de Paz dedicado al Camino de Santiago a su paso por El Bierzo. En esta primera entrega recupera el trazado jacobeo y las vivencias de 1976, ofreciendo una mirada a la evolución de la ruta a través de la memoria de quienes la recorrieron.
El catedrático de la Universidad de León Alfonso Fernández-Manso firma un estudio sobre Labaniego, en el municipio de Bembibre, en el que analiza la toponimia, el paisaje y la memoria de esta localidad berciana. El artículo se completa con una selección de acuarelas realizadas por el propio autor.
Otro de los contenidos destacados lleva la firma del ingeniero, periodista y politólogo Pedro Costa Morata, quien propone un recorrido por las cuencas altas de los ríos Boeza y Tremor. El autor visita Igüeña y su entorno, donde fuera alcalde Laudino García, acompañado por Ismael el Rubio, en un viaje que combina la observación del territorio con la recuperación de la memoria de estas comarcas.