Una llamada telefónica, clave para esclarecer el crimen de Arganza
A dos meses del suceso, la Guardia Civil avanza en el caso del hombre golpeado en una finca de cerezos.El cuerpo de Domingo San Miguel fue localizado debajo de un árbol tras una batida

Acceso a la finca de cerezos con el precinto judicial donde apareció el cuerpo golpeado del vecino de Arganza.
El lunes 18 de mayo de este 2026, la apacible localidad de Arganza se tornaba alterada al encontrar el cadáver de uno de sus vecinos de 78 años, Domingo San Miguel Asenjo, ensangrentado y con signos claros de extrema violencia en su cabeza. Estaba debajo de un árbol, en una finca de cerezos, en un fondo de valle no lejano de la casa consistorial. El hombre, jubilado y soltero, era bien conocido en el pueblo. Han pasado casi dos meses y la Guardia Civil no ha dejado de investigar, con los informes técnicos y los detalles forenses de la autopsia apuntando a un claro asesinato, un homicidio, una muerte violenta que se está intentando esclarecer reuniendo indicios y pruebas.
Los investigadores del caso han tomado declaraciones a numerosas personas, desde el círculo más cercano al fallecido (una familiar y su pareja) hasta los ocasionales, siguiendo todas las pistas para tratar de detallar los últimos movimientos de personas que pudieran estar relacionadas con este caso, y con los últimos momentos de la víctima y vecinos que lo conocían.
Según los últimos datos a los que ha tenido acceso este periódico, en el punto de mira de lo sucedido hay varias personas, más de una, y no se descartan detenciones, que hasta ahora no se han producido. Los agentes de la investigación tienen ya dibujado un plano de situación de lo que pudo ocurrir y también cuentan con declaraciones y otras pistas que pudieran llevar a esclarecer este caso de violencia extrema. Su cráneo presentaba golpes tremendos con un objeto contundente que fue buscado desde un primer momento en el lugar en donde apareció el cuerpo.
Uno de los datos y pistas importantes con los que trabaja la Guardia Civil es una llamada telefónica en la que una persona da a entender parte de lo sucedido. En esa conversación se estima que hay presunta implicación o al menos ser conocedores de parte de lo sucedido que rodea esta trágica muerte.
En una investigación de esta naturaleza, después de que el juzgado de Ponferrada que lleva la investigación decretase el secreto del sumario, se abordan todas las situaciones posibles. Como suele ser habitual, lo primero es tratar de identificar el móvil de la muerte. Porqué alguien decide acabar con la vida de una persona. En este sentido, se han revisado los movimientos de dinero de las cuentas bancarias del fallecido y han comprobado detalles también interesantes.
Con todos los datos recabados en el lugar de los hechos, con las pistas dejadas y con las declaraciones tomadas, además de la llamada de teléfono apuntada anteriormente, la Guardia Civil tiene ya claros sospechosos. La investigación sigue adelante y aunque ha pasado el tiempo, casi dos meses desde lo sucedido en el pueblo de Arganza, no se descartan avances y resultados finales.