El Museo de la Energía amplía su colección coincidiendo con su quince aniversario
La última señal luminosa de los años 50 del Ponfeblino regresa a la vía
Lo hace en La Fábrica de Luz de Ponferrada, junto a la histórica locomotora PV8, tras os trabajos de recuperación realizados por la Asociación Cultural Ferroviaria Berciana, que encontró la pieza entre las zarzas en las inmediaciones de la estación del tren de Matarrosa del Sil

Integrantes de Cultural Ferroviaria Berciana y la directora del área de Museos de Ciuden.
De las señales luminosas que formaban parte del sistema de Bloqueo Automático y Control de Tráfico Centralizado (CTC) en la línea ferroviaria del Ponfeblino entre las décadas de 1950 y 1990 solo queda una original y ya ocupa un lugar referencial en el Museo de la Energía de Ponferrada, junto a la histórica locomotora de vapor Número 8. La Asociación Cultural Ferroviaria Berciana la encontró, hace unos años, entre las zarzas en las inmediaciones de la vieja estación del tren de Matarrosa del Sil y la ha recuperado para cedérsela a la Fundación Ciudad de la Energía (Ciuden) como elemento museístico. Es la primera vez en quince años —los cumplió ayer— que La Fábrica de Luz amplía su museografía y lo hace con una pieza que mantiene su esencia original, aunque algunos componentes hayan tenido que ser fabricados aprovechando las ventajas de las nuevas tecnologías.
Algunos elementos, como los soportes internos de las tres bombillas, se han reproducido con una impresora 3D y, como su función es patrimonial, se ha creado un automatismo que genera el cambio de luces (rojo, ámbar y verde) cada ocho segundos. Todo lo demás es original, desde el mástil hasta la cabeza. Solo una mano de pintura y mucho tiempo voluntario de quienes se han dedicado a la rehabilitación de una parte, reducida pero importante, del legado del tren minero.
Las señales luminosas que la Minero Siderúrgica de Ponferrada (MSP) introdujo en la línea el ferrocarril entre el Bierzo y Laciana en los años 50 permitieron afrontar el incremento del tráfico de mercancías por el crecimiento de la actividad minera y energética, «ante la imposibilidad de electrificar la vía ni de doblarla», explicó el secretario de Cultural Ferroviaria Berciana, Daniel Pérez Lanuza. Lo que la empresa hizo fue regular el tráfico con órdenes lumínicas para que pudieran circular varios trenes a la vez entre estaciones. La que ayer se presentó, marcaba la salida desde la estación de Matarrosa hacia Páramo del Sil.

Detalle de la señal colocada junto a la locomotora PV8 en La Fábrica de Luz.
Operaron durante cuarenta años, hasta finales de la década de los 90, cuando se acometió una «segunda recuperación completa en la línea ferroviaria y se instalaron nuevas señales que todavía conserva Renfe», apuntó Lanuza. De ahí que la señal que ya se puede ver en el Museo de la Energía sea la única superviviente. Y lo es gracias a la labor de la asociación que la rescató entre la maleza cuando algunos de sus integrantes estaban haciendo labores de documentación de la estación de Matarrosa. Tiene cuatro metros y medio de altura y un peso aproximado de 120 kilos.
Además de la recuperación de esta señal, la Asociación Cultural Ferroviaria Berciana también ha trabajado en la rehabilitación de vagones tolva originales del Ponfeblino y ha realizado labores de limpieza y desbroce en algunas viejas estaciones y apeaderos como el de Corbón del Sil.