Así logró Endesa traer al Bierzo la fábrica de reciclaje de baterías de litio
La compañía creyó en las posibilidades de la zona para albergar este proyecto pionero en España.La energética encontró la alternativa industria en un concurso internacional

Aspecto que presentan las instalaciones de la nueva factoría de reciclaje de baterías de litio.
Hace pocos días el polígono del Bayo se vestía de gala para el acto oficial y simbólico (porque las obras ya van avanzadas) de primera piedra de la fábrica de reciclaje de baterías de litio que Urbaser está construyendo en Cubillos del Sil. La planta, un proyecto pionero en España, supondrá una inversión de unos 40 millones de euros y la creación de 50 puestos de trabajo directos y 200 indirectos e inducidos. Por los plazos que maneja Urbaser, el inicio de las operaciones se situaría en el segundo semestre de 2027. Pero el camino hasta situar a Cubillos del Sil y el Bierzo en la vanguardia de la economía circular en nuestro país ha sido largo. El proyecto emergió inicialmente dentro del concurso internacional de proyectos que Endesa diseñó dentro del plan de reindustrialización al cierre de la central térmica de carbón de Compostilla II. Durante ese proceso, la compañía identificó el reciclaje de baterías como una actividad con un elevado potencial de crecimiento, impulsada por la expansión de la movilidad eléctrica y el aumento de dispositivos que incorporan este tipo de baterías. Ahora había que encontrar un socio fiable y con capacidad económica y técnica para desarrollar la fábrica. Y los responsables de los planes de transición energética de Endesa (Futur-e) identificaron a Urbaser como la mejor opción. No se equivocaron. Juntos unieron esfuerzos para definir la tecnología de reciclaje más eficiente, avanzar en la obtención de los permisos medioambientales y desarrollar la ingeniería de la futura planta. Paralelamente, trabajaron en la estructuración financiera del proyecto y en la obtención de ayudas públicas. Fruto de esta colaboración nació Novolitio, la sociedad creada para impulsar la iniciativa, que adquirió los terrenos en el polígono de El Bayo donde se está construyendo la instalación que reciclará entre 60.000 y 200.000 baterías de litio al año.
Una vez que la iniciativa, demostró su viabilidad y alcanzó un avanzado grado de desarrollo, Endesa pasó a realizar desde fuera de la sociedad un seguimiento cercano de su evolución hasta su consolidación. «Y continuará acompañando y asesorando a Urbaser en este recorrido, reafirmando su compromiso con el desarrollo económico y el futuro de la región», explica Javier Sardinero, una de las personas de la firma energética que ha participado de cerca en un proceso que se ha extendido durante varios años. Un camino que culmina ahora con la construcción de una planta que crecerá por fases hasta alcanzar una capacidad de tratamiento de 20.000 toneladas de baterías al año. El desmantelamiento de Compostilla II, prácticamente completado, es un foco de nuevas oportunidades de desarrollo económico. El desmantelamiento de la central térmica de Compostilla II afronta ya su recta final. En apenas unos meses se habrán completado los trabajos que han transformado uno de los grandes símbolos de la generación eléctrica en España, con más de 1.300 MW de potencia a instalada, en una amplia superficie de suelo industrial de alto valor preparada para convertirse en un nuevo foco de oportunidades para el desarrollo económico de la comarca.
«El proceso de búsqueda de nuevos proyectos sigue activo y hay algunos en fase de tramitación, como el de RIC Energy (que previsiblemente también estará ubicado en el polígono del Bayo), orientado a la producción de combustibles sostenibles para la aviación a partir de hidrógeno verde, que ha dado pasos significativos para su futura implantación», comenta Javier Sardinero, quien agrega: «El recorrido de estas iniciativas desde que apuestan por una ubicación hasta que se convierten en una realidad es largo y no exento de complicaciones. No obstante, confiamos plenamente en el potencial industrial de la zona y en que, poco a poco, comenzarán a hacerse visibles los resultados de un trabajo que venimos desarrollando desde hace años en colaboración con las diferente administraciones». El desmantelamiento de Compostilla II, que estará terminado a finales de año, ha empleado a 130 personas de media y paliar la pérdida de puestos de trabajo.