El dinero como móvil de lo sucedido se afianza como una de las causas de la muerte de Domingo San Miguel
Detenida una sobrina y su pareja por el crimen de Arganza usando una piedra
La investigación deterinará si el homicidio fue premeditado o fruto de una discusión

La víctima de este suceso, Domingo San Miguel Asenjo.
Se esperaban detenciones en breve y así ha sido. Este martes pasaban a disposición de los juzgados de Ponferrada una sobrina del fallecido y su pareja sentimental como presuntos participantes en la muerte de Domingo San Miguel Asenjo, el vecino de 78 años de Arganza que apareció con el cráneo destrozado en una finca de cerezos de esta misma localidad berciana. La jueza que lleva el caso ha decretado secretas las diligencias, pero este periódico ha podido confirmar en la pasada jornada que el arma que tanto buscó la Guardia Civil desde el día que aparecio el cadáver (el 18 de mayo de este año), como parte de la investigación para esclarecer el caso, era una piedra de gran tamaño, en la que, tal como había apuntado hace unos días este periódico en el arma homicida se encontraron trazas de ADN que podían llevar a desentrañar parte de la clave para esclarecer todo lo sucedido.
De momento la Subdelegación del Gobierno sólo confirmaba oficialmente que había dos detenidos por este caso, pero fuentes próximas a la investigación señalaban que, en efecto, la principal sospechosa del caso era una de las tres sobrinas que tenía el fallecido, la que se encargaba de cuidarlo y solía visitarlo, atendiendo a las necesidades de atención médica y cuidados del ahora muerto, Domingo San Miguel Asenjo. Junto a ella, también ha pasado a disposición judicial su pareja sentimental, un hombre igualmente de mediana edad.
La mujer residía en un pueblo del municipio de Ponferrada y solía verse por Arganza, visitando a su tío, un soltero conocido por todos en el pueblo. De hecho, cuando se dio por desaparecido a Domingo San Miguel fue precisamente un familiar el que presentó denuncia en la Guardia Civil, lo que luego propició la batida por el pueblo de Arganza y sus alrededores para tratar de localizar al finalmente fallecido aquel lunes 18 de mayo, ensangrentado en una finca de cerezos, no muy lejos de su casa. De entrada se pensó que todo pudiera deberse a la caída accidental del árbol, pero la autopsia reveló claramente (incluso se apreciaba a simple vista por las heridas en la cabeza) que todo aquello no encajaba con un mero accidente.
Dos personas fueron de las primeras que vieron el cuerpo sin vida en la finca de cerezos. Una de ellas fue el alcalde de Arganza, Javier Valle, quien ha seguido todo este episodio, por tratarse de un asunto que ha perturbado durante estos últimos meses la apacible vida de los vecinos de una localidad agrícola como es su pueblo. Desde un primer momento, los agentes de la judicial de la Guardia Civil centraron las investigaciones en el entorno más próximo a la víctima, porque todos los indicios apuntaban a que detrás de esta acción criminal se escondían motivos económicos. Un extremo que, ahora, presuntamente se confirma. Y es que, a pesar de mostrar una vida austera, Domingo San Miguel, disponía de un patrimonio muy elevado. El hallazgo, en los últimos días, de la posible arma homicida, de la que se han podido extraer potenciales trazas de ADN, aceleró la detención de la pareja. Ahora, se espera que los detenidos pasen a disposición judicial mientras la Guardia Civil intenta cerrar el resto de flecos de la investigación, que deberán determinar si el homicidio pudo ser premeditado o fue consecuencia de un arrebato de confrontación entre las partes. La muerte de Domingo San Miguel Asenjo había suscitado preocupación entre los vecinos del pueblo, entre quienes crecían las sospechas de que su muerte pudo producirse en su vivienda y, posteriormente, haberse trasladado el cuerpo. Las pruebas recabadas por los investigadores determinarán lo sucedido.
UN PRÉSTAMO DE DINERO CON UN PLAZO DE DEVOLUCIÓN INCUMPLIDA
La Guardia Civil ha estado en los últimos tres meses tratando de reconstruir cada paso de las partes presuntamente implicadas en lo sucedido. Domingo San Miguel, aunque vivía de una manera muy austera, incluso rayana en lo extremo tras entrar los agentes en su vivienda y comprobar cómo estaban las estancias de su casa, tenía mucho dinero en su cuenta bancaria. Era prestamista y los agentes rastrearon el movimiento de dinero y también encontraron documentos que aputaban a un posible préstamo que el fallecido le podría haber hecho a uno de sus familiares, ahora encausado.
Atando cabos, la mayor parte de la investigación se centró en el entorno más cercano de la víctima, aunque también se tomó declaración a varias personas para tratar de reconstruir el puzle y hacerse una idea de lo sucedido. en Arganza hubo vecinos que declararon que Domingo, pese a su retraímiento, no tenía buena fama por su forma de actuar como hombre soltero.
En la investigación en marcha, con secreto de diligencias judiciales, se han estudiado dos posibilidades. Una de ellas, que los detenidos pudieran de manera premeditada preparar la desaparición del finalmente fallecido, o bien en el fragor de una discusión o confrontación por la donación de dinero y la reclamación del mismo por parte de la víctima, el asunto acabase mal, se les fuera de las manos en la confrontación, y luego trataran de camuflar lo sucedido, apareciendo el cadáver en la finca de cerezos, a unos metros de la casa de Domingo.
Sea como fuere, las pruebas recabadas por la Guardia Civil, con la piedra de gran tamaño con restos de ADN como arma homicida, y el móvil económico, llevó a las dos detenciones realizadas por la Guardia Civil este martes.