La Virgen de la Encina hunde sus raíces en la fe con una mirada renovada y el nuevo museo
El programa se desarrollará del 29 de agosto al 9 de septiembre y contará con la predicación del ponferradino Eugenio González Domínguez, la ofrenda de Borrenes, la participación de coros del Bierzo y la tradicional bendición de los moteros

Don Antolín de Cela durante la presentación
La Basílica de Nuestra Señora de la Encina ya tiene preparada la programación religiosa y cultural de las fiestas de la patrona del Bierzo, que se celebrarán del 29 de agosto al 9 de septiembre de 2026 con una novena que este año llevará por lema «Abrir camino entre los bosques de la vida» y que utilizará La Encina como hilo conductor para abordar diferentes aspectos de la fe y de la vida cristiana.
El rector de la Basílica de la Encina, Antolín de Cela, presentó la programación y destacó varias novedades, entre ellas la celebración del 68º aniversario de la solemne consagración del santuario como primera basílica de la provincia de León, un acontecimiento que tendrá lugar el 21 de agosto.
De Cela recordó la importancia histórica de aquel momento y puso en valor el papel que mantiene actualmente el templo como uno de los principales referentes religiosos de la provincia y como única basílica de la Diócesis de Astorga.
Otra de las novedades será la predicación de la novena por parte del sacerdote ponferradino Eugenio González Domínguez, profesor emérito del Instituto Teológico Compostelano, que estará acompañado por otros dos padres salesianos. El rector destacó especialmente que se trate de un sacerdote natural de la capital berciana y perteneciente a una congregación con una importante tradición de trabajo y formación con los jóvenes.
La novena plantea una mirada simbólica a La Encina. Las raíces se vinculan con las raíces de la fe y las ramas con la familia, construyendo a lo largo de las jornadas una reflexión teológica y eclesial en torno a la imagen del árbol.
Además, la programación incorpora espacios de adoración al Santísimo Sacramento y oportunidades para recibir el sacramento de la penitencia, junto con la publicación del tradicional boletín El Camarín y del número XLIII de la Revista Bierzo, editada por el Archivo Histórico Parroquial de la Basílica y la Fundación Ana Torres Villarino.
Uno de los elementos que volverá a ocupar un lugar destacado será la participación de distintos coros durante las jornadas de culto y en las rondas a la Virgen Morenica. Antolín de Cela reivindicó especialmente el carácter altruista de estas actuaciones, ya que las agrupaciones participan sin recibir compensación económica y como muestra de gratitud y devoción a la patrona.
El rector considera que esta tradición contribuye también a mantener vivas numerosas corales del Bierzo, cuyos integrantes preparan durante meses sus actuaciones para estas fechas. Las celebraciones estarán presididas este año por Francisco Javier Gay Alcaín, administrador diocesano de Astorga, al encontrarse la sede episcopal vacante.
La ofrenda y representación del Bierzo corresponderá al municipio de Borrenes, junto con sus pueblos de La Chana, Orellán, San Juan de Paluezas y Voces. La representación estará encabezada por el alcalde, Eduardo Prada Blanco, y el párroco, Fernando.
La programación mantiene asimismo el reconocimiento a las familias que cumplen sus bodas de plata y de oro matrimoniales, además de la tradicional bendición de los moteros y sus cascos, una iniciativa que busca unir la devoción a la Virgen con un mensaje de responsabilidad y prudencia en la carretera.

Antolín de Cela
El 8 de septiembre, martes, se celebrará el Día de Nuestra Señora de la Encina, patrona del Bierzo, con las principales celebraciones religiosas y la tradicional ofrenda del municipio de Borrenes.
Al día siguiente, 9 de septiembre, miércoles, llegará el Día de la Encina, fiesta de Ponferrada, con las celebraciones eucarísticas programadas a lo largo de la mañana y la tarde y la despedida de los peregrinos.
Durante estos días se mantendrán también las visitas tradicionales al camarín de la Virgen, así como las celebraciones litúrgicas y diferentes actos vinculados a la devoción popular.
Las fiestas de 2026 tendrán además como elemento diferenciador la presencia del nuevo museo vinculado a la Basílica de la Encina, gestionado por Las Edades del Hombre y que permite mostrar al público los exvotos y objetos entregados a la Virgen a lo largo de la historia.
Antolín de Cela considera que el museo constituye un atractivo más para la ciudad y una oportunidad para conocer la devoción que durante siglos los bercianos han profesado a la patrona. Aunque el museo y la basílica mantienen sus actividades diferenciadas, el rector reconoce que muchos visitantes aprovechan la visita al espacio expositivo para entrar posteriormente en el templo.
En este sentido, De Cela volvió a reivindicar la importancia de mantener la Basílica abierta. El templo permanece abierto desde las 8.30 hasta las 21.00 horas, también durante la franja de mediodía, con el objetivo de que peregrinos y visitantes puedan entrar, descansar, rezar o simplemente encontrarse con un espacio de silencio.
«Una iglesia abierta siempre dice algo, siempre comunica», defendió el rector, que considera que el templo debe permanecer como un lugar accesible para quienes recorren la ciudad y el Camino y buscan también ese «camino interior» que acompaña al recorrido físico.
Con esta programación, la Basílica de la Encina afronta unas nuevas fiestas en las que la tradición, la música, la devoción popular y la reflexión religiosa volverán a encontrarse en torno a la patrona del Bierzo.