El Museo de Arte Sacro de la Encina recibe en un mes casi 2.000 visitas
Antolín de Cela destaca la respuesta positiva y el atractivo de las vitas del Mirador

El Mirador ofrece unas vista desconocida de la ciudad.
Casi 2.000 personas se han acercado durante su primer mes de apertura al nuevo Museo de Arte Sacro y Mirador de la Basílica de la Encina de Ponferrada, un espacio que nace con vocación de convertirse en uno de los nuevos referentes culturales y turísticos del noroeste de España.
La instalación está gestionada por la Fundación Las Edades del Hombre, una institución estrechamente vinculada a la conservación, difusión y puesta en valor del patrimonio religioso de Castilla y León. Hace apenas un mes, el 30 de julio, veía la luz un proyecto largamente perseguido y esperado durante décadas y que, gracias a la colaboración entre las distintas administraciones, la Diócesis de Astorga y la Fundación Las Edades del Hombre, permite recuperar y acercar a la ciudadanía un importante conjunto patrimonial que hasta ahora permanecía oculto.
La respuesta del público durante estas primeras semanas no ha podido ser más positiva. Así lo destaca el rector de la Basílica de la Encina, Antolín de Cela, quien asegura que el nuevo espacio ha tenido «muy buena respuesta» desde su apertura. Buena parte del atractivo reside también en la posibilidad de contemplar Ponferrada y el Bierzo desde una perspectiva completamente diferente.
Y es que llegar hasta el mirador supone ascender los 155 escalones que conducen hasta casi 40 metros de altura, a la zona de las campanas. El esfuerzo tiene como recompensa una panorámica excepcional de la ciudad y de buena parte de la comarca del Bierzo, una imagen difícil de encontrar en cualquier otro punto de Ponferrada y que se ha convertido, por sí misma, en uno de los grandes reclamos de la visita.
El Museo de Arte Sacro reúne piezas de extraordinario valor artístico, histórico y cultural. El recorrido permite descubrir algunas de las joyas más destacadas del patrimonio religioso berciano, con más de un centenar de piezas que durante años se encontraban custodiadas en diferentes templos y que ahora pueden contemplarse en un mismo espacio.
La visita comienza en la antigua Sacristía Mayor, un lugar cargado de historia en el que el visitante puede contemplar, entre otros elementos, una histórica puerta de la propia Basílica, fechada en el siglo XVIII. Desde allí se inicia un recorrido que permite acercarse no solo a la dimensión religiosa del templo, sino también a su evolución histórica y a la vida cotidiana que durante siglos se desarrolló alrededor de él.
Entre las piezas expuestas se encuentran objetos relacionados con el funcionamiento y el culto de la Basílica, antiguos libros, muestras de devoción mariana y diferentes elementos que ayudan a comprender la importancia que este templo ha tenido en la historia de Ponferrada y del Bierzo. La colección incluye también retratos de Felipe V y de María Luisa de Saboya, que contribuyen a situar el patrimonio de la Basílica dentro de un contexto histórico más amplio.
Uno de los espacios más singulares del museo se encuentra en la Cripta. Allí, se han reunido tres piezas de especial relevancia. Por un lado, las conocidas Piezas de Ajedrez de San Genadio, datadas en el siglo X y talladas en marfil. Por otro, las réplicas del Cáliz y la Patena de Peñalba de Santiago, cuyos originales se conservan actualmente en el Museo del Louvre de París.
Completa este conjunto una reliquia de San Genadio, reforzando el vínculo entre el museo y la tradición eremítica que forma parte de la identidad histórica y espiritual del Bierzo.