Castañicultores del Bierzo lanzan un SOS para poder sostener el sector
Los productores de Tres Valles, en la zona oeste de la comarca, piden más implicación institucional para favorecer el relevo generacional y explica que necesitan apoyos para limpieza, desbroces, gestión de la madera sobrante, apertura de caminos y resolver la propiedad de los sotos que "no son de nadie"

José Luis García Peña y Balbina Mancebo.
Los castañicultores del Bierzo Oeste, agrupados en la asociación Tres Valles, han lanzado un SOS en busca de apoyo institucional para garantizar la supervivencia del sector en la zona y poder dar un paso hacia el futuro tras muchas campañas negras en las que la producción se ha visto mermada por factores climáticos, plagas y enfermedades. La base de todo es impulsar un relevo generacional ahora inexistente, que haya jóvenes interesados en la gestión de los sotos y la comercialización del fruto y para eso —aseguran— hace falta un cambio de rumbo que pasa por ayudas directas para la limpieza, desbroce y acondicionamiento de caminos y también por legislar para sacar del limbo todas aquellas parcelas de las que no se conoce propietario y que, como tal, no se pueden aprovechar.
«Hay necesidad de reclamar una apuesta clara y decidida desde las instituciones para que el sector no se venga abajo y haya relevo generacional. Desde que comenzamos como asociación, la producción no ha ido más que a peor, todo han sido problemas», aseguró el ya expresidente de la Asociación de Castañicultores Tres Valles, José Luis García Peña, que ha dejado el cargo para tratar, precisamente, de impulsar la actividad. Una comisión gestora con Balbina Mancebo al frente se encarga, ahora, de las riendas de esta agrupación de productores que reúne a más de medio centenar de propietarios, aunque son alrededor de 30 los que comercializan castaña. En los dos últimos años —explica— ha habido un bajón importante. Son varios los castañicultores que tan siquiera recogen el fruto debido a su depreciación por la acción del hongo que pudre la cosecha desde hace varias campañas.
Tres Valles inició la marcha hace once años y en la campaña de 2016 obtuvo unos ingresos de 60.000 euros con la venta de castañas. El objetivo era crecer, pero la producción empezó a caer y fue imposible alcanzar esa pretensión, como la de constituirse en cooperativa.
Mancebo asegura que hay gente joven que se ha instalado en los pueblos de los cuatro municipios representados en la asociación (Vega de Valcarce, Barjas, Balboa y Trabadelo) que está interesada en la castañicultura y pregunta por la gestión de sotos ahora en barbecho, pero la alegalidad en la que se encuentran por no conocerse el propietario impide cualquier aprovechamiento.
«Necesitamos más ayuda de los cuatro ayuntamientos para limpieza de caminos y más apoyo de las jornadas de divulgación que organizamos. También para ayudarnos a sacar esas tierras que no son de nadie», señaló la presidenta de la gestora de Tres Valles, que garantiza la continuidad de la asociación aunque, hasta el momento, nadie haya mostrado disposición para ponerse al frente. «Estamos en plena campaña y queremos salvarla y seguir apostando, pero necesitamos gente nueva», dijo Mancebo.
Uno de los problemas que se platean es la gestión de la madera sobrante. «Tenemos sotos que queremos recuperar y madera que nos sobra pero que nadie quiere, aunque la demos a coste cero. Hay que podar, hay que desbrozar y yo me pregunto si no puede haber un plan para reutilizar esa madera sobrante», apuntó Peña, dirigiendo la vista hacia los pelets, por ejemplo, o las empresas de biomasa. Limpiar y acondicionar caminos para poder abrirlos a las máquinas recolectoras y favorecer, así, la mecanización del sector es otro deber todavía incumplido.
Dentro de su acción divulgativa y de puesta en valor, Tres Valles organiza una jornada de defensa de la variedad de castaña Parede, la autóctona. Será el viernes, a partir de las 17.00 horas, en la Casa de las Gentes de Balboa, con la participación de comercializadores y empresarios de la zona del Bierzo y también de Galicia.