El matrón que cambió bajo el agua el destino de los partos en Bembibre
Rubén García es el único profesional sanitario que ofrece matronatación a las embarazadas en el Área de Salud del Bierzo

El matrón Rubén García, en el Centro de Salud de Bembibre.
El matrón Ruben García no tardó en darse cuenta de que la mayoría de las mujeres embarazadas a las que atendía en el Centro de Salud de Bembibre no realizaba ninguna actividad física durante la gestación y planteó a la Gerencia de Asistencia Sanitaria del Bierzo (Gasbi) la posibilidad de implantar un servicio de matronatación para poner fin al sedentarismo. Enfermero especializado en Obstetricia y Ginecología y formado como instructor de preparación al parto en el agua, este profesional sanitario asumió el rol de impulsor de una iniciativa que —defiende— tiene un impacto muy positivo en la salud de las embarazadas y de cara a la preparación del parto.
Se inició con el primer grupo de mujeres el pasado mes de mayo, en las piscinas municipales cedidas por el Ayuntamiento de Bembibre, y el balance invita a pensar en lo conveniente que sería exportar este modelo de matronatación a otras zonas del área de salud berciana; aunque, de momento, esta opción no está contemplada. «La satisfacción de las usuarias es muy alta, como la mejora en condición física de las embarazadas. Además, indirectamente he conseguido lo que llamamos «tribu», es decir, que las mujeres, al verse en grupo varias veces a lo largo del embarazo, hacen grupo y se pueden apoyar unas a otras», explica Rubén García.
El trabajo que este matrón promulga dentro del agua tiene grandes ventajas. Entre ellas, una menor percepción del dolor, ya que «el agua templada ayuda a relajar la musculatura y puede hacer que las contracciones sean más llevaderas», explica. Además, la matronatación ayuda a reducir el estrés y la ansiedad, dado que «la inmersión en agua favorece la relajación y puede aumentar la sensación de control durante el parto; y ofrece una mayor libertad de movimiento, porque «la flotabilidad facilita cambiar de postura y encontrar posiciones cómodas durante la dilatación». También favorece esa dilatación. «Algunos expertos indican que el agua caliente puede ayudar a relajar el cuello del útero y acortar la fase de dilatación en determinadas mujeres», dice Rubén García, que igualmente incluye entre las ventajas de esta práctica una menor necesidad de intervenciones, puesto que «se asocia con un menor uso de analgesia epidural y otras intervenciones obstétricas».
Las embarazas del Bierzo Alto se inician en esta práctica a partir de la semana 20 de gestación y hasta final del embarazo, realizando dos sesiones al mes, siempre en miércoles alternos. «Realizamos un pequeño calentamiento, movilidad articular, ejercicios respiratorios, ejercicios de suelo pélvico y finalizamos con una relajación», explica este enfermero, que también trabajó en el paritorio de Hospital El Bierzo y como profesor del Campus de Ponferrada de la Universidad de León.
La matronatación ofertada por el propio sistema público de salud no solo es algo muy puntual en el Bierzo, sino también a nivel provincial. Ruben García explica que, además de en la Zona Básica de Salud de Bembibre, solo tiene constancia de su existencia en el Centro de Salud La Palomera. También en este caso por iniciativa de la matrona del centro. «No es una actividad que aparezca en la cartera de servicios del Sacyl y, por tanto, no es algo que en principio se pueda imponer a todos los profesionales. Mi carga de trabajo en Bembibre no es la misma que las de las matronas de Ponferrada, allí sería muy difícil de implementar sin contratar más personas", reconoce Rubén García.