Un terremoto de magnitud 4 con epicentro en Priaranza sacude la noche del Bierzo a Lugo y Asturias: "Parecía un silbido"
La onda sísmica ha llegado hasta Lugo y cabe la posibilidad de que el núcleo central estuviese localizado en Benuza
Epicentro del terremoto.
Un movimiento sísmico de magnitud 4 ha sacudido la noche en El Bierzo pasadas las 22.30 horas, según han advertido vecinos de Ponferrada a este periódico y ha confirmado la Subdelegación de Gobierno de León. No se ha informado de heridos y los daños parecen mínimos si los hay, más allá del susto inicial. El terremoto se ha dejado sentir en otros territorios como Lugo y Asturias
El Instituto Geográfico Nacional informó de un terremoto de magnitud 4,0 mbLg, registrado a las 22:34 horas, con epicentro al sureste de Priaranza del Bierzo, a 10 kilómetros de profundidad.
Vecinos de Ponferrada han salido a la calle alarmados por el movimiento "que parecía un silbido" en unos casos, que en otros semejaba "que había pasado el camión de la basura" y que en algún supuesto más provocó la salida a la calle de familias enteras, en señal de precaución.
Debido a la falta de profundidad, el temblor se sintió con fuerza en Ponferrada y municipios vecinos, extendiéndose también a la comarca gallega de Valdeorras e incluso a zonas de Lugo y Ourense. Tras el temblor principal, el IGN ha registrado varios movimientos menores de asentamiento en la misma zona y áreas circundantes de León, con magnitudes que oscilan entre 1,7 y 2,0 (como en el suroeste de Molinaseca). No se descarta que Priaranza fuese foco de una réplica fuerte y que el foco inicial fuese Benuza.
Las autoridades locales informan que no se han producido daños personales ni fallos estructurales graves. Únicamente se han reportado desperfectos leves y superficiales, como pequeñas grietas en el pavimento urbano de Cacabelos y la caída de algunas ramas en los alrededores de la Fábrica de la Luz. Se recibieron llamadas en el Centro de Emergencias Castilla y León 112 avisando de que se han percibido temblores de tierra en varias localidades. Pero no se tenía por la noche constancia de daños personales ni materiales.
«Fue como si se encendiera la caldera de una gran calefacción. Fue un sonido largo, como el arranque de un motor, seguido de un movimiento. Vi cómo se movía el sofá y los cuadros», comentó un vecino de Ponferrada.