El plan industrial del horno de Tvitec «avanza con normalidad»
Alberto Sutil dice que, ya con suelo y financiación, están con la licencia ambiental y ver la mejor maquinaria. La firma vidriera estudia con Fenosa la energía con una línea de 32 Megavatios

Interior de la factoría de Tvitec en el Bayo, que se amplía con un horno en una parcela de 150.000 metros cuadrados más.
El proyecto multimillonario para la construcción del nuevo horno de vidrio flotado que la compañía Tvitec está desarrollando en el Bierzo, en el polígono industrial de El Bayo (Cubillos del Sil), sigue avanzando dentro de la normalidad y los plazos que requieren todos los trámites previos a su construcción y puesta en marcha. Uno de sus primeros directivos, Alberto Sutil, manifestaba a este periódico que la iniciativa industrial «avanza de forma normal y de la forma que tiene que avanzar». Sutil destacó que las fases requeridas siguen adelante, ahora con la licencia ambiental y la compra de maquinaria.
El director comercial de la compañía transformadora de vidrio Tvitec recuerda que primero nació la idea porque el proyecto era necesario, dado que la transformadora de vidrio Tvitec ya necesita ese vidrio que actualmente tiene que importar de todo el mundo. Nació así la idea de fabricar la materia prima que transforma en el Bierzo. A partir de ahí, buscaron financiación y suelo industrial. Esto último ha sido el camino ya recorrido de los últimos cuatro años, donde han conseguido financiación y terrenos en el Bayo. «A día de hoy, una vez que ya tenemos la financiación y el suelo, ahora hay que darle al proyecto todas las necesidades que tiene antes de que apretemos el botón de construir. Por lo tanto, en estos cuatro años hemos conseguido pasar la etapa del encontrar financiación y el suelo. Y ahora estamos haciendo dos cosas. Una, a saber: el proyecto es una inversión de 185 millones de euros. Esta financiación, que ya está aprobada por el Ministerio de Industria y Sepides (Sociedad Estatal de Promoción Industrial y Desarrollo Empresarial, dependiente de la Sepi), tiene dos connotaciones. Una de ellas es los 120 millones de euros que presta el Sepides a Tvitec. Y otra, la imposición de Sepides, que quiere que intervenga una ampliación de capital de 80 millones de euros. Y en segundo lugar de este proceso, está el suelo, que debe ser preparado para el proyecto», dijo Sutil. En este sentido, la Junta de Castilla y León está ejecutando ya las inversiones necesarias para adaptar el terreno al proyecto. Así, se construye una depuradora necesaria; además, está definido ya el trazado del gasoducto, que irá desde Ponferrada al Bayo, y del que falta ejercer su contratación. Y por otra parte, le sigue la urbanización de la zona con los accesos y nuevos viales.
Pero, el proyecto del horno tiene más cuestiones, como definir toda la maquinaria necesaria a comprar e instalar, desarrollando toda la planimetría del proceso industrial que se quiere desarrollar. En la actualidad buscan la maquinaria más eficaz y eficiente del mercado para conseguir una oxicombustión y lograr la materia prima necesaria baja en carbono. «Para todo esto hay requisitos que son los que hacen que el proyecto tenga que esperar y cumplir sus tiempos, por lo menos un año, para iniciar su ejecución en el sentido de que se vea la maquinaria trabajando sobre el terreno», explicaba Sutil. ¿Y cuáles son los dos principales requisitos?: «Uno, la licencia medioambiental en la que llevamos trabajando cuatro meses y tardará todavía otros ocho o nueve meses en poder obtenerse. Y junto a esto está la licencia de obras, que es más sencillo». «Y después, lo fundamental es la energía». Para este macro proyecto hace falta una línea de 32 Megavatios. Esto lo están gestionando con Unión Fenosa Distribución, desde donde buscan la mejor solución. «En resumen, el proyecto va avanzando en los términos adecuados y ahora está en la fase de redacción de la maquinaria que se va a instalar y obtención de licencia medioambiental, más la solución del tema energético, así como la contratación del gasoducto y demás», decía el directivo de la firma, a cuyo frente está Javier Prado.