La Reserva de la Biosfera de los Ancares Leoneses celebra 20 años y reclama medidas frente a los incendios
El acto puso en valor dos décadas de conservación del patrimonio natural y cultural, impulso al turismo y desarrollo rural, sin olvidar retos como la prevención de fuego y la fijación de población

Celebración del XX aniversario de la Reserva de la Biosfera de los Ancares Leoneses
La Reserva de la Biosfera de los Ancares Leoneses, integrada por los municipios de Peranzanes, Vega de Espinareda, Villafranca del Bierzo y Valle de Ancares -antes Candín-, que cuenta con una superficie de más de 56.000 hectáreas y 6.000 habitantes, celebró hoy su veinte aniversario con un encuentro institucional en el que el presidente de la entidad, Ricardo Fernández, resaltó el “compromiso, ilusión y cariño” con el que se trabaja para conseguir que esa figura repercuta en el territorio, según la Agencia Ical.
“Hemos hemos podido poner en valor el patrimonio, las costumbres y todas las tradiciones, y esperamos seguir haciéndolo por lo menos otros 20 años más” dijo antes de comentar que ese reconocimiento de la Unesco ha tenido consecuencias positivas para la potenciación de negocios en la zona. También expresó su deseo de que los incendios que han sufrido los cuatro municipios no se repitan.
El presidente del Consejo Comarcal del Bierzo, organismo al que está adscrita la Reserva como consorciada, ya que tiene que estar vinculada a un ente supramunicipal, comentó que en estas dos décadas de trayectoria se ha conseguido que los habitantes de la misma hayan entendido que cuidar el territorio es compatible con los usos tradicionales del territorio.
“Eso fue difícil de explicar. Fue una pedagogía que hubo que hacer al principio y que creo que se ha avanzado mucho y ha ayudado a conseguir un desarrollo, desde luego, de los valores patrimoniales, también de los del patrimonio inmaterial, la cultura” explicó y detalló que también se han puesto en marcha pequeños negocios y empresas vinculadas al aprovechamiento turístico del territorio o a la ganadería extensiva.

Asistentes al aniversario de la Reserva de la Biosfera de los Ancares Leoneses
Por delante, añadió, quedan retos como el de los incendios y sus consecuencias, como la afección a los ríos y a sus riberas y defendió la necesidad de aplicar un enfoque sobre la gestión del paisaje y apostar por el modelo de mosaico, con la potenciación de la ganadería extensiva, el regreso a usos tradicionales, quemas controladas o el aprovechamiento del bosque sin tantas limitaciones.
“Todo eso nos hará posible enfrentar una nueva realidad, que si no somos capaces de enfrentar con grandes inversiones, pues realmente los grandes incendios van, desgraciadamente, a volver a ponerse”, remarcó.
El presidente de la Diputación de León, Gerardo Álvarez Courel, comentó que la Reserva ha demostrado “una madurez importante” como una figura que “trata no solo de promover lo bueno que tiene nuestro territorio, sino de afianzar que exista un modo de riqueza en el entorno y también de asentar población.
Iniciativas como esta no solo ponen de manifiesto la gran calidad natural que tiene el territorio, sino después todas las posibilidades que puede tener de promoción y de generación de riqueza” señaló y recordó que la institución provincial presta ayuda a las siete Reservas de la Biosfera con las que cuenta la provincia.

XX aniversario de la Reserva de la Biosfera de los Ancares Leoneses
Por su parte, el alcalde de Vega de Espinareda, Javier Salgado, reconoció que la designación de la Unesco ha conllevado “un impulso muy grande” en varias facetas, tanto en lo que se refiere al turismo como en la consecución de una marca de calidad para los productos que allí se elaboran como para la ganadería extensiva, también en los municipios limítrofes.