Un berciano vende a los saudíes biotecnología agroalimentaria
Crean bioinfraestructuras modulares para cultivar alimentos en entornos controlados. La idea, ahora avanzada, surgió de un incipiente cultivo de lechugas en una finca de Ponferrada

Fernando Mauriz (derecha) este fin de semana en Riad con uno de sus contactos empresariales.
En 2023, este periódico publicaba un reportaje en el que la línea de su contenido se fundamentaba en una pregunta: «¿Porqué comprar la lechuga fuera del Bierzo si se puede producir aquí, manufacturar aquí y consumir aquí fresca todos los días, dejando el valor económico y el empleo aquí?". De aquella, un grupo de siete socios le dieron vueltas al asunto y pusieron en marcha un incipiente negocio que empezó a dar resultados. Hoy, tres años después de aquella aventura inicial han salido otras nuevas ideas empresariales y uno de sus mentores, el berciano Fernando Mauriz, ha dado el salto empresarial internacional pasando por la investigación, la innovación y el desarrollo de ideas basadas en facilitar a todos la producción de alimentos de la manera menos complicada posible.
Mauriz llamó este fin de semana al periódico. Está en Riad, la capital del Reino de Arabia Saudita, y contaba un tanto preocupado que está allí por negocios, pero que en ese momento cerca del hotel estaban llegando drones bélicos amenazadores procedentes de Irán. Fernando Mauriz, berciano de pro, afincado en Valladolid y próximamente también en Emiratos Árabes Unidos, después de años de investigación, esfuerzo y desarrollo tecnológico, está consiguiendo que una empresa nacida con ideas desde el Bierzo en Castilla y León comience a abrirse camino internacional en un sector tan estratégico como la producción de alimentos.
«Lo estamos desarrollando nuestra propia tecnología, industrializándola en Valladolid y estableciendo acuerdos en distintos países», explica. La firma que dirige se llama GreenSpire. GreenSpire Farming Tech es una empresa española de tecnología avanzada, especializada en el desarrollo de bioinfraestructuras modulares para cultivar alimentos en entornos controlados. No somos una explotación agrícola convencional donde se produzca por ejemploi las lechugas que habían pensado en el Bierzo; ni una empresa dedicada simplemente a instalar huertos verticales.
«Desarrollamos sistemas tecnológicos propios que integran ingeniería industrial, fabricación aditiva, agricultura de precisión, sensorización, trazabilidad y herramientas digitales de control. Nuestro objetivo es hacer posible que los alimentos se produzcan de manera eficiente y económicamente viable cerca de los grandes mercados de consumo. Pensamos especialmente en las periferias de las ciudades, los mercados mayoristas, las cadenas de supermercados, la hostelería y los operadores agrícolas. Y paralelamente, investigamos aplicaciones de nuestra tecnología en entornos extremos y, a más largo plazo, en posibles sistemas de cultivo para entornos no terrestres», avanza. Ahora, el centro de la actividad tecnológica e industrial se encuentra en el Parque Tecnológico de Boecillo, en Valladolid, en el Edificio Galileo. Allí están dando el paso desde los prototipos de investigación hacia la fabricación preindustrial. Después de unos años de investigación y desarrollo, han puesto en marcha su primera serie preindustrial, con 50 módulos facturados. «Estamos trabajando en ingeniería, fabricación mediante impresión 3D, montaje, integración de componentes, sistemas de cultivo, electrónica y mejora de los procesos productivos», señala.
Con estas ideas se han plantado en Medio Oriente. Durante estas semanas han mantenido reuniones y negociaciones en Emiratos Árabes con instituciones, parques tecnológicos, posibles socios industriales y entidades vinculadas a la innovación y la seguridad alimentaria. «Los acuerdos para nuestra implantación en Oriente Medio están prácticamente cerrados. Quedan los últimos flecos. Nuestra previsión es comenzar esta nueva etapa a partir de enero de 2027. Y no estamos planteando únicamente abrir una oficina comercial. Nuestro objetivo es establecer una plataforma regional que pueda desarrollar actividad industrial, ingeniería, fabricación, mantenimiento y despliegue de nuestros sistemas», afirma Mauriz.
En Kenia también impulsan iniciativas relacionadas con la seguridad alimentaria, la formación y la creación de capacidades locales. «Trabajamos en líneas de colaboración vinculadas al condado de Kwale, con organizaciones como Imagine Foundation y Ustadi, además de interlocutores del entorno institucional local. Nuestro propósito no es simplemente llevar máquinas desde España. Queremos desarrollar proyectos que permitan producir alimentos localmente, formar personas, facilitar el mantenimiento de las instalaciones y contribuir a que las comunidades puedan adquirir mayor autonomía tecnológica», dice Mauriz.
Lo que comenzó con el pensamiento en producir lechugas en el Bierzo sigue avanzando. Durante estos años han ido consiguiendo diferentes reconocimientos que han contribuido a dar visibilidad al proyecto. El último está asociado a AgriNext Dubai 2026, en el ámbito de la innovación agrícola y las tecnologías de cultivo controlado